Este lunes comenzaron los trabajos para crear una sala de oncología en el Hospital Gomendio. El nuevo espacio funcionará en un sector que anteriormente estaba destinado a tareas administrativas.
El Dr. Martín Gil Miranda brindó detalles del proyecto en Radio Meta. “La sala de oncología se va a hacer en la parte donde estaba contaduría, tesorería y recursos humanos. Esa parte ya va a ser utilizada por este servicio”. Y agregó: “Va a tener un ingreso totalmente independiente del hospital, entonces los pacientes no van a tener que estar en la misma sala de espera que otros pacientes”.
En cuanto al funcionamiento, Gil Miranda indicó que el servicio contará con equipamiento específico: “Va a tener cuatro sillones para la provisión de tratamiento, como corresponde. Nosotros ya teníamos oncología, pero no teníamos un espacio físico acorde, se hacía en un consultorio”. En ese sentido, remarcó la importancia sanitaria de la obra: “Son pacientes con otras complicaciones, no pueden estar expuestos a otro tipo de enfermedades, necesitaban un lugar adecuado”.
El director también destacó el impacto que tendrá en la comunidad: “Es algo muy bueno porque muchos vecinos no van a tener que ir a San Nicolás a hacerse el tratamiento, lo van a poder hacer acá, en un ambiente cálido y preparado”.
Vacunas antigripales: faltantes y preocupación
Durante la entrevista, Gil Miranda también se refirió a la campaña de vacunación antigripal y confirmó que persisten los problemas de abastecimiento. “Nos llegaron 40 dosis para mayores de 65, y 400 para personas entre 3 y 64; pero las que más necesitamos son para adultos mayores”, señaló.
El panorama genera preocupación: “Falta. El año pasado vacunamos más de 5.000 personas y ahora estamos lejos de ese número”. Además, explicó que la situación se agrava porque el PAMI aún no está vacunando: “Ese es el gran problema, porque el año pasado ellos también cubrían una parte importante”.
Remediar: sin acceso y con fuerte impacto
Otro de los puntos críticos que mencionó fue la situación del programa Remediar. “No hay nada oficial que diga que dejó de funcionar, pero no podemos entrar al sistema. Directamente no nos deja cargar”, afirmó.
Según explicó, el programa ya venía en retroceso: “Antes recibíamos seis botiquines por unidad sanitaria, después fueron bajando a dos, uno, y con menos medicamentos. Ahora directamente no llega nada”.
Esto obliga al municipio a afrontar mayores gastos: “Todo eso lo tuvimos que salir a comprar nosotros, porque es una necesidad de la gente. Era un alivio económico muy importante, y hoy ese peso recae en la provincia y en el municipio”.

