Brillante exposicion de alejandro natalini en la audiencia publica
El relato del ingeniero, fue uno de los últimos que se escucharon en la madrugada del jueves. Habían pasado 6 horas de alocuciones, preguntas, debates y parecía que nada importante iba a suceder hasta el final. Natalini, pidió atención a los presentes y un respetuoso silencio lo acompañó en su minuciosa explicación sobre las condiciones del agua que los ramallenses usamos para el consumo humano.
“Necesito explicarles el funcionamiento de los acuíferos, ya que Ramallo está en una situación de privilegio para el abastecimiento de agua dulce y todavía potable”. El primer título generó una sensación de alivio, aunque en realidad, fue uno de los pocos datos positivos que se escucharon en la disertación que Alejandro Natalini brindó anoche en el Centro de Comercio e Industria de Ramallo, en el marco de la Audiencia Pública por el Código de Ordenamiento Urbano y Territorial.
“Nosotros estamos ubicados sobre el acuífero Puelche, cuya limitación es el río Paraná. Este acuífero tiene la particularidad de hacer recarga y descarga de agua en ese sector. Posiblemente, debajo de nuestra localidad haya una extensión del acuífero Guaraní, pero como están solapados, es mucho más complicado obtener agua dulce en esa zona. Todo el exiliado que se produce a través de la lluvia, cae al primer acuífero que es el Pampeano. De ahí, en el término de 100 años, pasa a nuestro acuífero, el Puelche. Esto, siempre y cuando no se produzca ninguna perturbación a nivel local. En el caso nuestro, en todas las localidades tenemos perforaciones para abastecimiento de agua”.
Posteriormente, se refirió a cómo es la situación del agua en la Provincia y a las dificultades que tienen para potabilizarla. “Buenos Aires está tratando hace años agua de río. Con lo cual, tiene la primera complicación con el glifosato, porque no se puede extraer de forma química normal. San Nicolás es una de las ciudades que también está empezando a tener problemas, porque tienen gran cantidad de químicos que no pueden sacarlos con procesos normales de potabilización”.
La contaminación de río, es un problema muy grave para la salud del acuífero que usamos para el consumo del agua. “Todas las perturbaciones que hagamos sobre el río Paraná, el acuífero las absorbe. Cuando hay productos químicos en el agua, el acuífero no tiene la capacidad de purificarla, por lo tanto esas sustancias quedan sostenidas en el agua. Nitratos, plomo, arsénico, bromo, una serie de compuestos que ante la ingesta de personas, producen enfermedades de origen complicado. La zona costera, es la que más sufre la contaminación. Por eso, el partido de Ramallo, en algunos análisis de agua, dio excesos de nitrato. Esto se debe, posiblemente, a los 50 o 60 años que Fiplasto estuvo tirando desechos al río”. Y adelantó que en algunos años no se podrá seguir sacando agua de las actuales perforaciones cercanas al río. “En un futuro no muy lejano, el partido de Ramallo deberá extender la zona de extracción de agua potable hacia la Ruta 9. No habrá otra forma de obtenerla, porque ya el río está contaminado con agentes químicos”. Atado a esta explicación, analizó como peligrosa la posibilidad de que la empresa Moviport se instale cerca del acceso a Villa Ramallo, sobre el camino auxiliar de la Autopista Nacional 9. “En el caso de tener algún derrame (Moviport), al ser ése un lugar de divisorias de aguas; una parte del agua de la precipitación escurre hacia la Cañada de Marconi y la otra parte hacia el arroyo Las Hermanas. Casualmente, dos lugares donde en su desembocadura tenemos humedales. ¿Qué son los humedales? Son zonas de recarga de los acuíferos. Más allá de toda la contaminación que tenemos en el río Paraná, estaríamos agregando, a nivel local, un punto de contaminación extremo”.
Finalmente, volvió sobre aquella frase del comienzo, que funcionó como un analgésico que preparó al auditorio para recibir un diagnóstico que, como no podía ser de otra manera, no es alentador y nos sigue invitando a actuar con urgencia. “Ramallo está en una situación de privilegio, pero a la vez, en una zona de riesgo. Habría que hacer algún control en el tratamiento, el uso o en la infraestructura, con todo lo que tiene que ver con carga y descarga de productos sobre el río. Eso no quita que en algún momento tengamos problemas, porque tenemos pegado a San Nicolás que ya tiene terribles problemas de abastecimiento de aguas a nivel subterráneo”.

