¿Villa Ramallo homenajea a una persona que nunca existió?
En agosto de 1996, el Honorable Concejo Deliberante de Ramallo aprobó la Ordenanza N° 1357/96 con el objetivo de corregir un error histórico: durante años, una calle de Villa Ramallo llevó el nombre “M. de Clark”, atribuyendo esa inicial a una supuesta persona llamada María de Clark. Sin embargo, los propios descendientes de la familia Clark afirmaron que nunca existió ninguna “María”, y que la figura que debería ser reconocida era Dolores Peralta de Clark, una de las principales impulsoras del origen urbano de la localidad.

La ordenanza detalla que, tras una investigación histórica, se confirmó que Dolores Peralta de Clark fue quien, el 20 de marzo de 1892, inició el proceso de urbanización de Villa Ramallo mediante la venta en remate público de 33 lotes, donó tierras para la construcción de la Escuela N° 6 y cedió una manzana para la futura plaza Manuel Belgrano. Por ese motivo, los concejales del tiempo en sesión ordinaria resolvieron cambiar el nombre de la calle.
Pese a ello, el cambio jamás se efectivizó. La ordenanza no habría sido vetadada por Alejandro Ballester, intendente de ese momento, no recibió modificatorias, no fue derogada, y se encuentra completamente vigente. Incluso, en ordenanzas posteriores, el Concejo menciona la calle «M. de Clark» como si la corrección nunca hubiera existido.

Es decir, el Concejo Deliberante reconoció oficialmente el error en 1996 y ordenó cambiar los carteles, pero el Estado municipal nunca ejecutó la decisión. Al día de hoy, los carteles urbanos continúan diciendo “M. de Clark” y los vecinos siguen llamando a la calle de esa manera. En la vida cotidiana, en los registros oficiales y hasta en nuevas ordenanzas, se utiliza un nombre que fue declarado incorrecto hace 28 años.
Si bien la documentación disponible y las personas consultas no aportan datos a favor de la existencia de “María de Clark” , no puede descartarse completamente la posibilidad de que haya existido una persona con ese nombre vinculada de algún modo a la historia local y que su registro se haya perdido o no haya sido considerado en las fuentes consultadas.



