La exdirectora de la Escuela Técnica N°1 fue una de las tres integrantes del equipo Panambi que recibieron la convocatoria para integrar la preselección de newcom +50 de la provincia de Buenos Aires. Las otras fueron Alejandra Martínez y María José Rolandelli. La primera sesión de entrenamientos se realizó el fin de semana en Las Flores.
“La verdad es una experiencia increíble, de mucho aprendizaje, porque uno se va codeando con las mejores, los partidos de entrenamiento han sido con otro nivel, y realmente lo disfrutamos y lo aprovechamos un montón”, explicó Valeria en la entrevista con radio Meta.

En este primer encuentro hubo 40, en febrero la mitad, y en el último corte quedarán 12 jugadoras que serán las que representarán a la Provincia en el Campeonato Argentino que se desarrollará en el mes de abril.
Sorpresas te da la vida… “Totalmente impensado, yo pasé de la computadora a la pelota, de estar todo el tiempo en la escuela. Me jubilo en el ‘21 y a los meses me invitan a jugar al newcom y fui para tener un horario, seguir organizada con algo, por salud y bueno… de golpe, el año pasado tuvimos la suerte que a fines del 23 el club Defensores nos visualizó como disciplina, nos dio un espacio, nos puso un profesor, y tuvimos la oportunidad de conformar este equipo femenino Panambi en el cual debutamos en enero en un torneo en Ranchos saliendo campeonas, después jugamos otro en Paraná que también salimos campeonas, subcampeonas en uno que se hizo en Tigre, volvimos a salir campeonas en casa, uno que organizamos en el club, y salimos terceras de la Copa de Oro en Tandil y en Brinkmann. Esos dos últimos torneos que eran de un nivel muy alto, ahí alguien nos habrá visualizado porque nosotros ni idea teníamos que existía esta preselección, y de golpe nos encontramos con un mensaje en whatsapp que nos estaban convocando”.

Es una satisfacción personal y un lindo mensaje para los que te rodean. “Es emocionante, y aparte es algo para nuestros hijos, que vean que nosotros, a pesar de estar jubilados, que parece que vamos a estar en la cama mirando Netflix, ¡no!, mamá agarra el bolsito, va a caminar, corre y nos dedicamos, y ellos ven que nunca hay que bajar los brazos, que siempre se puede, y que más allá de los resultados esta bueno vivir los procesos”.
“Cuando ellos eran chicos, nosotros los acompañábamos a hacer deportes; ahora ellos nos acompañan. Cuando hicimos el torneo acá en Ramallo, nos fueron a ver, está bueno tener a nuestros hijos en las tribunas”.
Aunque seguramente el deseo de ellas es quedar entre las 12 seleccionadas, lo que ya vivieron no se lo van a olvidar nunca. “Mas allá de los resultados, nosotras ya ganamos, todas las chicas que estábamos ahí lo disfrutamos, se produjo una sinergia muy linda entre todas.
