Este martes, el paleoartista Miguel Ángel Lugo pasó por los micrófonos de radio Meta para contar detalles de su trabajo y de la reciente presentación de “Therion, Guía de las Bestias” en el Centro Universitario, una propuesta que pone en valor el patrimonio fósil de Ramallo a través del arte y la investigación.
Lejos de tratarse de un libro tradicional, Lugo explicó que su obra es una guía técnica ilustrada que reúne especies que habitaron la región en tiempos prehistóricos. “La idea era registrar todos los fósiles en forma de dibujo y luego llevarlo a cómo era el animal en vida”, señaló. Cada ilustración está acompañada por datos como el nombre de la especie, su antigüedad, el período en que vivió en la zona y su extinción.

El trabajo del paleoartista consiste justamente en reconstruir, a partir de restos fósiles, cómo eran estos animales. Lugo no solo realiza ilustraciones, sino también esculturas en 3D, y colabora con distintos museos de la provincia de Buenos Aires. Si bien el proceso creativo es individual, cuenta con la supervisión de técnicos y paleontólogos que garantizan la precisión científica de cada reconstrucción.
Para obtener la información, el artista trabaja en contacto con instituciones como el Museo de La Plata, así como con equipos de investigación de distintos puntos del país, incluyendo San Pedro, Miramar y Mar del Plata. “No solo reconstruimos el animal, sino también el ambiente en el que vivía, a partir de los sedimentos y el contexto en el que se hallan los fósiles”, explicó.

Uno de los aspectos más llamativos de la entrevista fue la descripción del pasado de la región. Lugo invitó a imaginar un Ramallo de hace unos 100 mil años, con características similares a una sabana africana: clima templado, períodos de sequía y una fauna abundante. Allí convivían especies como toxodontes (similares a rinocerontes), gliptodontes —parientes gigantes de las mulitas—, perezosos de gran tamaño, caballos y mastodontes.
Los registros fósiles en la zona se remontan incluso a un millón de años, con distintas etapas marcadas por cambios climáticos y diversidad de especies. Entre los hallazgos más antiguos se destacan restos de una lechuza de hace 500 mil años, una de las más antiguas del mundo, y registros de antiguos lobos y animales similares a carpinchos.

Lugo también remarcó la importancia de preservar el patrimonio fósil y respetar la legislación vigente, que prohíbe la extracción sin intervención profesional. “El contexto donde se encuentra el fósil aporta muchísima información. Si alguien lo extrae sin conocimiento, se pierde todo ese valor científico”, advirtió.
En cuanto a la guía presentada, contó que se realizó una primera edición de 200 ejemplares, muchos de los cuales ya fueron distribuidos, aunque aún quedan disponibles para la venta. Además, adelantó que el proyecto tendrá una segunda parte, ya en formato de libro, con relatos e investigaciones más profundas.
Finalmente, el paleoartista destacó que su objetivo es claro: fomentar el interés por la paleontología y dar a conocer la riqueza histórica de Ramallo. “La idea es poner en valor el patrimonio fósil de la zona y que la comunidad pueda conocerlo”, concluyó.
