Un nuevo enfoque para el tratamiento de las adicciones
El bloque de concejales del FpV de Ramallo presentó la semana pasada un proyecto de Ordenanza creando un programa para la reducción de riesgos en materia de adicciones. El proyecto está en comisión para su tratamiento.
Este jueves, el concejal Luis Onofri, fue consultado por este tema en radio Meta. “Es un programa de reducción de riesgos y daños en torno al consumo de sustancias, tanto legales como ilegales. Se va a implementar a través de la Secretaría de Salud y la de Desarrollo Humano”.
El proyecto analiza el problema desde una mirada distinta. “Es un proyecto que contempla una perspectiva multidimensional. Tiene que ver con el desarrollo de distintas estrategias o herramientas, a los fines de poder abordar el tema desde otro lugar: La capacitación de los trabajadores municipales, poder realizar intervención destinada directamente a usuarios y usuarias para minimizar los riesgos en la salud física, mental, social y jurídica de esta problemática. Históricamente se ha abordado como un problema de seguridad y la verdad que no se ha tenido éxito. Esta nueva perspectiva de reducción de daños, que se ha llevado adelante en otros lugares con muy buenos resultados, tiene que ver con la posibilidad de conocer la problemática a fondo, desmitificar ciertos prejuicios que terminan estigmatizando y aislando a los consumidores; por lo tanto a profundizar el consumo de esas personas y el daño a la salud de ellos y de sus familias”.
Onofri se refirió a su funcionamiento. “Se desarrollan estrategias con dispositivos específicos en el territorio. Son equipos interdisciplinarios trabajando con un objetivo concreto sobre un lugar. La idea es formalizar ámbitos de participación comunitaria, en donde se puedan incluir ciertos usuarios o usuarias de sustancias, sobre todo las más graves, a los fines de que puedan encontrar un lugar donde ser escuchados y que no les caiga el castigo o esa marginación punitiva que lo único que hace es separar a los dispositivos de salud de los usuarios. Por otro lado, como el daño recién lo ven más a largo tiempo, esto lleva a una naturalización del consumo en pibitos muy jóvenes. La idea es poder alertarlos, asesorarlos con otros jóvenes que ya están viendo las consecuencias nefastas de esas sustancias; todo eso en un marco de confidencialidad”.

