Sin escenarios igualitarios, Ramallo no es
Las canciones, las obras de arte o literarias, de teatro o audiovisuales que consumís también las creamos mujeres y disidencias. Sólo que además de enfrentar la creación, las y les artistes deben pelear por reconocimiento, espacio y hasta defendernos de abusos.
Los datos, las estadísticas y las programaciones artísticas demuestran esta persistente desigualdad.

Y aunque existe una Ley de Cupo para eventos musicales, no se cumple.
Lo tenemos muy en claro: el área cultural tiene el deber de ser ejemplar en materia de igualdad e inclusión.
Un Estado y una cultura sin perspectiva igualitaria educan a la sociedad para la violencia y la discriminación.
Por ello, reivindicamos y exigimos más mujeres, más diverses, más cultura, más igualdad.
Organizaciones del Frente Local Contra las Violencias