Silvio Iuvalé: “Hasta acá estuvo bien”
El mediocampista de 41 años anunció su retiro del fútbol profesional. Continuará como entrenador en las inferiores y en el cuerpo técnico de la Primera División y Sub 23 granate.
“Hasta acá estuvo bien, La verdad que es una buena frase para culminar”, dice Silvio a la hora de buscar una respuesta rápida a los motivos que llevaron a tomar la decisión. Después, se animó a profundizar. “Uno lo viene evaluando desde hace tiempo, si bien me siento bien físicamente, terminé bien el torneo, y disfruté hasta el final, a veces llega un momento donde te parece que hay que estar en otro lugar, dando lugar a chicos que hoy están en el plantel”.
La posibilidad de seguir ligado al fútbol como entrenador le dieron el empujoncito final. “Surgió también la oportunidad de estar con chicos en inferiores y seguir vinculado al deporte que también me gusta, son varias cosas que determinan que es un lindo momento para continuar pero desde otro lugar”.
La familia ha sido un eslabón fundamental durante toda su carrera y llegó el momento de darles un descanso. “Los tengo medio cansados de ir de un lado para el otro, pero han sido compañeros de fierro en todo este tiempo, todo el mundo merece su lugar, hacer lo suyo, estar involucrado en su tarea y no tanto en la del papá o del esposo”.
Desde muy chico fueron los padres y posteriormente su novia que después fue su esposa los que han seguido de cerca sus pasos. “Ha sido un acompañamiento muy sano, acompañarme y nada más, espectacular, he sentido el respaldo continuamente, a medida que fui creciendo el vínculo con mi señora, hemos sido novios y me ha acompañado desde muy chico, por eso te digo que a lo mejor a mí no me cansa, uno la pasa bien, disfruta, pero para el resto es desgastante, hay muchos cambios, cuando parece que te acomodas en un lugar, es el momento de irse, todos necesitamos realizar lo nuestro”.
Iuvalé debutó en Central Córdoba de Rosario el 30 de octubre de 1999 en un partido de la B Nacional con All Boys. El técnico que lo puso en Primera División fue Ricardo Palma. Después jugó en Quilmes, Juventud Antoniana, Tiro Federal de Rosario (ascendió a Primera en 2005), Gimnasia de Jujuy, Atlético Tucumán, Sarmiento de Junín, Santamarina de Tandil, Central Córdoba de Rosario y Defensores de Belgrano.
Uno de los momentos más fuertes vinculados al fútbol lo vivió cuando jugaba en Gimnasia de Jujuy. “Fue un partido que estaba por nacer mi hijo Bruno, tenía toda esa ansiedad de ser padre y tuve que viajar a Buenos Aires, jugar contra River con esa expectativa de que Bruno llegaba, hay momentos que al deportista se le pasan por estar en lo suyo, esta actividad te lo impide, pero pudimos hacer todo, ganamos, llegué medio rápido, papá estaba acompañando, hicimos todo rápido para agarrar otro vuelo, fue vertiginoso pero salió todo tan también que es lindo recordarlo”.
Dice sobre él. “Los jugadores normales como yo, de mucho sacrificio, y no de un talento extraordinario, podemos contar un montón de vivencias, alegrías de lo que uno hace, lo que recorre… ahora, ¿títulos?, algunos tengo, pero no somos grandes ganadores, tenemos más perdidas que ganadas, y a veces nos duelen más las que perdemos, como la espina de no haber podido ganar la final con Defensores”.
Una de las virtudes que siempre se le reconoció fue su profesionalismo. “Creo que sí, va todo de la mano, indudablemente los grandes deportistas son grandes talentosos, pero también hay una realidad, cuando uno los ve entrenar son extremadamente cuidadosos, responsables en los entrenamientos, horarios, rutinas, un montón de cosas que el deporte de altor rendimiento no te permite no hacerlo; si uno quiere estar en ese lugar, tiene que estar dispuesto a hacerlo”.
El gol no ha sido la contribución más importante que dejó en los equipos por los que pasó, aunque en otra época, cuando jugaba más cerca del área rival, también tuvo la suerte de marcarlos. “En Central Córdoba hice algunos de afuera del área muy lindos, y en Gimnasia le metí uno muy lindo a San Martín en Tucumán”.
Entre los entrenadores, hay varios apellidos ilustres para recordar. “Todos me han marcado en distintos momentos, he tenido grandes maestros, como Ricardo Palma, el Indio Solari, el mismo Héctor (Storti), que estando en Ramallo uno no lo reconoce del todo porque está acá a la vuelta, pero tiene un conocimiento bárbaro. Y técnicos excepcionales como Marcelo Fuentes, “Chaucha” Bianco, Mario Gómez, Pancho Ferrari, muchos que te van dejando un montón de cosas y uno trata de ir agarrando algo para construir una idea general del fútbol”.

