Aproximadamente 30 metros de un subterráneo que alimenta las torres de iluminación del estadio de fútbol. Lo advirtieron el lunes a la tardecita cuando los jugadores de la categoría Senior del celeste y Conesa estaban jugando el partido correspondiente a la 10° fecha del campeonato oficial.

Un rato más tarde, un electricista, que es empleado municipal, hizo un empalme provisorio que permitió cumplir con el compromiso deportivo.

Autoridades del Gobierno municipal y el presidente de Social radicaron la denuncia en la Comisaria de Ramallo.

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