Qué ocurre con el conflicto portuario que afecta la navegación en el río Paraná
La actividad en distintos puertos del país registra demoras debido a un conflicto que involucra al servicio de practicaje, una tarea obligatoria para asistir a los buques durante las maniobras de ingreso y salida de las terminales portuarias.
La situación se originó tras la entrada en vigencia del Decreto 690/2026, que aprobó un nuevo reglamento para los servicios de practicaje y pilotaje y reemplazó la normativa vigente desde 1991. Tras esos cambios, un grupo de prácticos dejó de aceptar nuevos contratos, lo que derivó en la interrupción del servicio en distintos puertos del país.
El conflicto alcanza terminales ubicadas desde el sur argentino hasta la Hidrovía Paraná-Paraguay y tiene impacto sobre los puertos del Gran Rosario, San Lorenzo y Timbúes, por donde circula una parte importante del comercio exterior argentino.
De acuerdo con datos del sector, alrededor del 80% de las exportaciones e importaciones del país utiliza la vía navegable del río Paraná y el Río de la Plata, por lo que las demoras afectan el ingreso y la salida de embarcaciones.
Las cámaras vinculadas a la actividad portuaria y exportadora señalaron que la interrupción del servicio puede generar costos adicionales para los buques debido al tiempo de espera y alterar los cronogramas previstos para las operaciones de comercio exterior.
El alcance del conflicto también se extiende a otras actividades relacionadas con la logística y el transporte de mercaderías, mientras continúan las gestiones para normalizar la prestación del servicio de practicaje.


