«Para mí la música es misión»: Juan Sisterna y una vida dedicada al Coro Ramallo
El Coro Ramallo participó durante el fin de semana de un encuentro coral nacional en Cutral Co, Neuquén, donde compartió escenario con agrupaciones de esa provincia y de Río Negro. Fueron 27 los integrantes que viajaron para participar de la experiencia, que tuvo momentos de reconocimiento artístico, gestos de enorme calidez humana y una escena inesperada en el aeropuerto que terminó viralizándose en las redes sociales. Este martes, en una entrevista con Radio Meta, su director, Julián Sisterna, repasó el viaje y habló también de sus 25 años de trabajo junto al coro.
La invitación tuvo su origen en un encuentro anterior. Hace aproximadamente dos años, durante un viaje a Villa Mercedes, el Coro Ramallo conoció a una agrupación de Cutral Co que quedó sorprendida por su repertorio de fragmentos de musicales como Drácula y El jorobado de Notre Dame.
Al año siguiente, el director de aquella agrupación convocó a Sisterna para realizar una clínica coral de tres días intensivos en junio. De esa experiencia surgió la propuesta de que el Coro Ramallo viajara a Neuquén para participar del encuentro nacional. «Fue un momento de una comunión muy impresionante», recordó Sisterna, quien destacó también el acompañamiento de los municipios de Ramallo y Cutral Co para concretar el viaje.
«Nos dijeron, la frase de ellos fue: estamos tan lejos que nadie quiere venir a visitarnos y nosotros queremos que vengan ustedes. Así que fue un mimo del alma, te juro», contó.
En Cutral Co se encontraron con otras ocho agrupaciones corales de Neuquén y Río Negro. El Coro Ramallo tuvo un lugar destacado en las dos noches de conciertos: fue elegido para cerrar ambas jornadas y también para dirigir el gran coro integrado por los participantes del encuentro. «Nos habían elegido para cerrar las noches y para dirigir con el gran coro», destacó el director.

El reconocimiento artístico estuvo acompañado por una atención especial de los anfitriones. La delegación recibió alojamiento gratuito, algunas comidas y una visita guiada por la ciudad. Sisterna también destacó la predisposición de los integrantes del coro local, algunos de los cuales fueron a buscarlos al aeropuerto y luego los acompañaron nuevamente para el regreso.
«El coro de allá nos llenó de gestos, te lo puedo asegurar. El director, un maestro, un montón de gente impresionante», expresó.
Uno de los momentos más especiales del viaje ocurrió durante el regreso, en el aeropuerto de Neuquén. Después de varios días de actividades y de un largo recorrido entre Ramallo, Buenos Aires y Cutral Co, los integrantes del coro esperaban el momento de abordar el avión cuando surgió una idea espontánea: cantar allí mismo. «Estábamos todos tirados en el pasto esperando el momento de volvernos y en un momento alguien dijo: mirá qué lindo para cantar acá, y yo dije: sí, hay que cantar, hay que cantar acá», relató Sisterna.
Consultaron con el personal del aeropuerto y recibieron autorización para realizar una interpretación. Incluso hicieron una pausa durante unos minutos en los anuncios de los vuelos para que los pasajeros pudieran escucharlos.
En ese momento, el lugar estaba repleto de gente. Según estimó el director, alrededor de 500 personas se detuvieron para escuchar al coro.
La canción elegida fue «Doña Ubenza», una obra que cuenta la historia de una mujer de los pueblos originarios del noroeste argentino que cuida ovejas y atraviesa sus propias penas.

«De pronto nos encontramos con que había un montón de celulares en alto filmándonos, con gente que se había emocionado, con gente que nos abrazaba, con gente que decía: estaba yo metido en mis cosas y de pronto ustedes me cambiaron el día», recordó.
La interpretación terminó con una ovación y una respuesta del público que sorprendió a los propios coreutas. «Fue una ovación y fue muy agradable, la verdad. Nunca habíamos vivido una cosa así», contó.
La escena comenzó a circular rápidamente por las redes sociales. En pocos minutos, distintas personas y medios compartieron los videos y etiquetaron a Ramallo, por lo que la noticia llegó a la ciudad casi al mismo tiempo que el coro todavía estaba en Neuquén.
El viaje también tuvo un significado especial para Sisterna, que lleva 25 años como director del Coro Ramallo, una agrupación que este año celebra sus cuatro décadas de trayectoria.
Además, fue una experiencia inédita para muchos de sus integrantes: según recordó, durante su etapa en el coro nunca habían realizado un viaje tan largo ni habían viajado en avión.
Al hablar de lo que significa sostener durante tantos años ese vínculo con la agrupación, Sisterna dejó una reflexión que resume su manera de entender la música.
«Para mí la música es misión. A veces uno está muy cansado, yo llevo 31 años de docencia, estoy presentando mi jubilación ahora para la docencia, uno está muy cansado, tiene muchos problemas, pero creo que como la música es misión, hay que decir que sí a todo, porque siempre hay alguno que te está esperando y aunque no lo sepa».

En ese sentido, contó que muchas veces una canción puede llegar a alguien que está atravesando un momento difícil, una ausencia o un dolor personal.
Para ilustrarlo, recordó una situación vivida durante una presentación: «El otro día cantamos una canción y un señor me dijo: esta canción la cantábamos con mi papá y mientras ustedes cantaban, yo lo tuve a mi papá parado al lado, lo sentí. Y dice: no pude parar nunca de llorar. Y digo, bueno, eso vale la pena».
También destacó que, con el paso de los años, el vínculo con el grupo fue mucho más allá de lo estrictamente musical. «Un día llegué a Ramallo, me puse a hacer lo que hago siempre, que es dirigir, que es la música, que es lo que elegí para mi vida, y de pronto me di cuenta que yo podía ser músico, podía ser artista, pero que lo humano sobreabundaba, sobrevolaba por todo lo demás». Y definió al coro con una frase contundente: «El Coro Ramallo es una familia».
Y agregó: «Vos los ves trabajar, los ves relacionarse en ensayos y más en un viaje, te das cuenta que hay una familia y en esa familia yo me siento respetado, querido, valorado y trato de darle a esa familia todo lo de mí», agregó.
Durante la entrevista en Radio Meta, Sisterna también adelantó la próxima presentación del Coro Ramallo, que tendrá lugar el domingo 15 de noviembre, a las 20:30, en el Teatro San Nicolás.
En esa oportunidad compartirán escenario con otras agrupaciones de Ramallo, en un espectáculo conjunto que reunirá alrededor de 100 artistas en escena. «Armamos un espectáculo entre todos», explicó el director, quien invitó al público de Ramallo y San Nicolás a acompañar la propuesta.


