Para el jefe de la policia local, el balance es positivo
Al cumplirse un año desde que la fuerza salió a la calle a desempeñar funciones dentro del servicio de seguridad local, Vicente Francisco, realizó una evaluación este miércoles en RADIO META. En estos doce meses no hubo deserciones, ni heridos en enfrentamientos, a pesar de que los chalecos antibala recién llegaron a mediados de noviembre.
El subcomisario, Vicente Francisco, jefe de la Policía Local, realizó este miércoles un balance de las actuaciones de la fuerza al cumplirse un año de su existencia. “Haciendo una mirada retrospectiva: desde donde se partió y cuál es la fuerza que se tiene en este momento, el balance es positivo. Todos los cambios que han surgido, la implementación de nuevos servicios, los elementos que se han recibido y que nos han servido para llegar al día de hoy con una actuación en el servicio de seguridad mucho más amplia en las localidades del partido. Hoy tenemos una fuerza con más antigüedad, más experiencia, más elementos y más equipamientos. La implementación de la base que tenemos en el espacio costanero nos permite estar mucho más cerca de la gente, con los servicios que se realizan en los operativos de tránsito. Para un año, han sido muchos cambios, teniendo en cuenta que, como en cualquier actividad, al principio es cuando más cuesta”.
La Policía Local cuenta hoy con los mismos 131 efectivos que salieron a la calle a fines de 2016. No hubo deserciones, ni heridos en enfrentamientos. Actualmente, la mayor parte de las energías están puestas en el Operativo Sol, donde un total de 28 efectivos, divididos en tres turnos, prestan servicio durante las 24 horas en la zona de la costa de Ramallo.
El jefe de la Local, opinó sobre la mirada que tiene el vecino sobre la fuerza que preside. “Me ha tocado presenciar charlas vecinales sobre seguridad y lo que solicitan es la presencia de la Policía Local. Cuesta tener que retirarlos de lugares que ya estaban acostumbrados a contar con ese personal policial. Es notable como la gente se ha ido acostumbrando y los pide”. Con relación a los cuestionamientos, opinó: “Siempre han existido y siempre van a existir. Va en nuestra idiosincrasia, quejarnos porque no hay control, pero cuando somos sujetos del control, nos cae mal. Es una realidad y estamos acostumbrados”.
El subcomisario definió cuál es la tarea que deben desarrollar. “Es un policía de acercamiento, pero sobre todo es un policía, como el resto de los de la provincia de Buenos Aires. Con las mismas atribuciones y obligaciones; la específica es la de proximidad, estar en contacto con el vecino, hacer presencia, pero también tiene el resto de las obligaciones del resto de las policías. Es una policía de mayor contacto, no tanto represivo, sino en la prevención. Charla con los vecinos, colabora ante planteos por falta de seguridad y recibe sus reclamos”.
¿Un efectivo de la Policía Local, debe actuar ante un motociclista que no circula en regla o frente a un automovilista que estaciona donde hay línea amarilla? “Obviamente, es la función de prevención, porque si está estacionado sobre línea amarilla, quizá cuando doble otro colisione, cosa que él podría haber evitado. Y al motociclista, como cualquier efectivo, tiene la facultad de detenerlo”.

