Nelson schonberger: hasta que no me subi el avion no lo podia creer
El ex arquero granate atajará en el Deportivo Quito. Sorpresivamente, mientras realizaba la pretemporada con Achirense del Federal B, le llegó la propuesta para ir a jugar a la 2° división del fútbol ecuatoriano.
¿Qué hace Schomberger en Quito?
“Llegué el sábado, acostumbrándome a la altura, la pasé feo cuando legué. Hay 2800, 2900 metros sobre el nivel del mar”.
¿Qué te produce la altura?
“Te ahogas rápido y te cuesta mucho recuperarte. Supuestamente los ecuatorianos tienen 6 millones de glóbulos rojos y nosotros 4 millones, y por ese el oxígeno no llega de la misma manera. Diccen que son tres semanas de adaptación”.
¿Cómo se dio tu llegada a Deportivo Quito?
“Se dio todo muy rápido. Un miércoles me llamo un representante diciéndome que existía la posibilidad y si me interesaba. Le dije que sí y le pasó mis videos al técnico. Había 5 videos más de arqueros argentinos. El técnico me llamó y me dijo si me interesaba ir. El jueves me llamaron otra vez, el viernes me mandaron el contrato y el sábado viajé. Estoy contento porque se dio rápido y me recibieron bien”.
¿Conocías al técnico?
“No lo conocía, se manejaba mucho con el representante que fue el que me llamo. El primer contacto fue el sábado cuando llegué. Es un técnico que le gusta jugar al estilo Sampaoli”.
Deportivo Quito va a jugar en 2° división pero tiene una rica historia…
“Sí, es uno de los grandes de Ecuador. El año pasado descendieron y tienen que jugar en esta categoría”.
¿Cómo es vivir en Quito?
“Hay mucha gente, tiene 2 millones de habitantes. El Deportivo Quito tiene muchos hinchas, ahora no nos conoce nadie y podemos andar tranquilos, pero nos dijeron que una vez que comience el torneo y la gente nos empiece a reconocer, va ser complicado andar por la calle”.
¿Estás sorprendido por lo que te pasó?
“La verdad que sí, hasta que no me subí al avión no lo podía creer. Estaba en un equipo del Federal B, a poco de empezar el torneo, y me paso ésto. Otras veces me han llamado pero nunca se dio nada. Y la verdad que se dio tan rápido que no lo podía creer. Hasta que no me subí al avión y llegué a Ecuador no lo podía creer. Ahí realmente caí y me di cuenta que era verdad. Ahora a trabajar y tratar de hacer las cosas bien”.


