Mauro Musante participa en “Cascos Solidarios”: arte, memoria y homenaje a las víctimas de Salta 2141
El artista ramallense Mauro Musante, radicado desde hace años en Rosario, es uno de los 22 creadores seleccionados para integrar “Cascos Solidarios”, una muestra colectiva que reúne intervenciones artísticas sobre cascos de bomberos voluntarios que actuaron en la tragedia de Salta 2141, ocurrida el 6 de agosto de 2013, cuando una explosión por fuga de gas provocó la muerte de 22 personas en un edificio.
La exposición quedó inaugurada este miércoles en el memorial ubicado en Salta 2141, en el mismo predio donde ocurrió la tragedia, y culminará el 10 de abril con una subasta solidaria. “Con mucha expectativa, porque la causa así lo amerita. Para Rosario es un evento que trae mucha emoción y tiene un sentimiento particular”, expresó Musante en diálogo con Radio Meta.

El artista destacó que el proyecto trasciende lo estético y se inscribe en una dimensión profundamente simbólica: “Uno de los objetivos es trabajar a partir de un objeto que se vuelve un objeto simbólico, el casco, que de alguna manera guarda una carga: primero pensando en la idea de una persona voluntaria que se ofrece para el bien común. Después, son cascos que donó el cuerpo de bomberos y que ya han sido utilizados, tienen huellas de distintas intervenciones, de distintos incendios que han cubierto”.
Sobre el espacio donde se desarrolla la muestra, explicó que el memorial forma parte de una construcción pensada para sostener viva la memoria: “Padres de víctimas armaron una asociación civil que se llama Salta 2141, que sigue buscando justicia. A nivel social y político se decidió trabajar sobre la memoria, y dentro del predio se eligió un espacio que quedó muy lindo, construido en hormigón, donde funciona el memorial. Arriba se está terminando de construir la Escuela Municipal de Música, como una manera de trabajar la memoria a través de la cultura”.
Musante contó que su intervención buscó respetar la potencia simbólica original del casco: “Sentía que el casco ya era un objeto simbólico en sí, que ya trae esta carga significativa de manera propia. Entonces cualquier agregado que yo haga funcionaba como un agregado. Digo: bueno, lo exhibo como un objeto, lo pongo dentro de una vitrina, como hizo Duchamp, elevándolo a la categoría de obra de arte”.

La pieza fue instalada dentro de un nicho de seguridad, de esos que suelen contener matafuegos o elementos contra incendios. Allí colocó el casco, incorporando un elemento central: un espejo en el visor. “La vitrina en realidad es un nicho de seguridad. Lo coloqué ahí, y en el visor, el casco tiene un lente protector, ahí le adapté un espejo. Entonces, cuando vos te enfrentás a la obra, de alguna manera te ves en el interior de ese casco”, explicó.
Y agregó el sentido conceptual de esa decisión: “La idea es integrar no solo a las asociaciones civiles, al cuerpo de bomberos que participó en la tragedia, sino también a un montón de personas anónimas que colaboraron, invitando al público a pensar que cualquiera puede ser un héroe en una situación similar”. A ambos lados de la caja, además, dispuso el martillo obligatorio que acompaña estos nichos.

Respecto de su selección, Musante explicó que su trayectoria en Rosario dentro de proyectos culturales y educativos fue clave. “He mantenido contacto con distintas organizaciones educativas y culturales de la ciudad y de la provincia. He participado en varios grupos, como el Tríptico de la Infancia, donde hice diseño, construcción y planificación de módulos interactivos, lúdicos y pedagógicos. También estuve en programas educativos como Santa Fe Juega, Entretiempos y Caleidosciclos. Calculo que ese es el indicio”, señaló.
La exposición reúne 22 cascos intervenidos por 22 artistas rosarinos, en homenaje a las 22 víctimas fatales de la tragedia. Permanecerá abierta durante tres jornadas y cerrará con una subasta benéfica. “Son 22 cascos, se exhiben desde hoy y después el 10 de abril a las 19 se va a hacer la subasta solidaria, exactamente en el lugar donde ocurrió la tragedia”, precisó.
El antecedente en Ramallo: arte por la paz
Durante la entrevista, Musante también recordó una intervención realizada en Ramallo en 2022, cuando convirtió un campo sembrado en una obra de land art como mensaje contra la guerra entre Rusia y Ucrania.
“Fue como un pedido por la paz. Se enmarca en lo que es el land art, arte en la tierra, generalmente proyectos monumentales que funcionan como un indicio, como un grito, como un pedido frente a una problemática”, explicó.
En aquella ocasión, utilizó un campo sembrado con soja para trazar el símbolo internacional de la paz: “Mi idea fue, en ese campo de soja, trillar un símbolo de paz. La trilladora corta y marca el símbolo a partir de la ausencia de la soja”.
La intervención incluyó además una ronda humana alrededor de la figura: “El círculo tenía 100 metros de diámetro. Después un grupo de personas se acercó e hicimos una ronda alrededor. Todo quedó registrado con tomas aéreas con drone”.
Hoy, nuevamente, su obra vuelve a poner el arte al servicio de una causa colectiva. Esta vez, en Rosario, para que memoria, homenaje y solidaridad sigan encontrando nuevas formas de expresión.

