En las últimas horas, el frigorífico redujo drásticamente la cantidad de personal que trabaja en su planta de Pérez Millán. La medida sería transitoria, debido a la reducción de la producción por la caída en las ventas y precios de mercado.
Según información extraoficial, la reducción en casi un 50 por ciento de la producción llevó a los directivos a adelantar vacaciones a personal fijo de la empresa y cesantear al contratado hasta que se reactive otra vez la producción.
En este tipo de rubros, el personal contratado es generalmente la variable de ajuste cada vez que sube y baja la producción. Según dicen, en tres semanas todo volvería a la normalidad.
El tiempo dirá si fue algo de momento o definitivo, porque el panorama interno no es el mejor; y China, principal comprador, está pagando cada vez menos por las carnes argentinas.

