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Juan Ángel Martínez pidió que se respete la presunción de inocencia

El profesor de folklore y director del Ballet Horizonte, Juan Ángel Martínez, difundió un comunicado personal luego de que tomara estado público una denuncia judicial presentada en su contra por presuntos hechos de índole sexual que habrían involucrado a una menor de edad que concurría a sus clases en la localidad de Conesa.

La denuncia fue presentada el pasado 1° de julio por el padre de una menor de edad ante la Oficina de Denuncias del Departamento Judicial de San Nicolás y dio origen a una investigación judicial que se encuentra en curso.

Tras conocerse públicamente la existencia de la denuncia, Martínez decidió responder mediante un comunicado dirigido a sus alumnos, exalumnos, familias, colegas, amigos y a la comunidad en general.

En su mensaje, el director del Ballet Horizonte señaló que respeta la investigación judicial y sostuvo que será en ese ámbito donde deberán esclarecerse los hechos, analizarse las pruebas y escucharse a todas las partes.

Uno de los principales planteos de Martínez es que actualmente existe una investigación y no una condena. En ese sentido, remarcó que no existe una sentencia que haya determinado responsabilidad penal en su contra y pidió diferenciar entre una denuncia, su difusión pública y una eventual resolución judicial.

«Un titular no es una sentencia. Un comentario no es una prueba. Y una acusación no se convierte en verdad por repetirse cientos de veces», expresó.

Martínez también hizo referencia a su trayectoria de varias décadas vinculada con la danza y la enseñanza, y al vínculo construido durante años con alumnos y familias a través de clases, ensayos, viajes y festivales.

«Una vida no puede resumirse en una noticia. Una trayectoria no puede borrarse en unas horas. Y una persona no puede ser condenada socialmente antes de ser juzgada», manifestó.

El profesor afirmó que ejercerá plenamente su derecho a ser escuchado, a defenderse y a aportar las pruebas que correspondan dentro del proceso judicial. También expresó su confianza en que la Justicia lleve adelante la investigación y pidió que las conclusiones surjan del expediente y no de las publicaciones realizadas en redes sociales.

En otro tramo del comunicado, Martínez destacó la importancia de respetar la presunción de inocencia y aclaró que esto no implica negar una denuncia ni impedir que sea investigada, sino que una persona no debe ser considerada culpable antes de que la Justicia determine su responsabilidad.

Finalmente, agradeció los mensajes de acompañamiento que recibió y mencionó especialmente a su familia, a la que señaló como una de las afectadas por la exposición pública de la situación.

La investigación judicial continúa en curso y, hasta el momento, no existe una sentencia que determine responsabilidad penal contra Martínez.

COMUNICADO PERSONAL


A toda la comunidad, a mis alumnos, a sus familias, a quienes compartieron conmigo tantos años y a quienes me conocen:

Quiero dirigirme a ustedes personalmente.
En los últimos días se publicaron y difundieron noticias, comentarios y mensajes relacionados con una investigación judicial en curso que me involucra. Frente a esa exposición, siento que corresponde dar la cara, hablar con claridad y defender algo que para mí tiene un enorme valor: mi nombre, mi historia, mi familia y toda una vida de trabajo.
Respeto profundamente que la Justicia investigue. Es allí donde deben esclarecerse los hechos, analizarse las pruebas y escucharse a todas las partes.
Pero también es necesario decir algo con la misma claridad:
hoy existe una investigación, no una condena.
No existe una sentencia que haya determinado responsabilidad penal alguna en mi contra.
Y esa diferencia no es menor.
Una denuncia debe investigarse.
Una noticia debe informar.
Una red social permite opinar.
Pero ninguna de esas cosas reemplaza a la Justicia.
Un titular no es una sentencia.
Un comentario no es una prueba.
Y una acusación no se convierte en verdad por repetirse cientos de veces.
Durante décadas dediqué mi vida a la danza, a la enseñanza y a acompañar a generaciones de alumnos.
Muchísimas familias me abrieron las puertas de sus vidas y confiaron en mi trabajo. Compartimos clases, ensayos, viajes, festivales, alegrías, frustraciones, crecimiento y años enteros de historias.
Por eso duele profundamente que toda una trayectoria pueda quedar reducida, de un momento a otro, a un título o a una publicación.
Una vida no puede resumirse en una noticia.
Una trayectoria no puede borrarse en unas horas.
Y una persona no puede ser condenada socialmente antes de ser juzgada.
No pretendo convencer a nadie a través de estas palabras.
No les pido que tomen partido.
Sólo pido algo que considero justo para cualquier persona: que no se dicte una condena antes de conocer toda la verdad.
Voy a ejercer plenamente mi derecho a ser escuchado, a defender mi nombre, a aportar las pruebas que correspondan y a responder, dentro del proceso judicial, todo aquello que deba ser respondido.
Confío en que la Justicia hará su trabajo.
Y por eso también pido que se le permita hacerlo.
Que se investigue.
Que se produzca toda la prueba.
Que se escuche a todas las partes.
Que las conclusiones surjan del expediente y no de una publicación.
Que ninguna red social reemplace a un juez.
Y que ningún comentario reemplace a la prueba.
Respetar la presunción de inocencia no significa negar una denuncia ni impedir que sea investigada.
Significa algo mucho más sencillo y fundamental: que nadie debe ser considerado culpable antes de que la Justicia lo determine.
A mis alumnos, exalumnos, familias, amigos, colegas y a todas las personas que me conocen desde hace años, quiero agradecerles profundamente cada mensaje, cada gesto de afecto y cada palabra de acompañamiento que recibí en estos días.
También pienso especialmente en mi familia, que atraviesa conmigo las consecuencias de una exposición que no queda limitada a una noticia, sino que ingresa en nuestra vida cotidiana, en nuestros vínculos y en nuestros afectos.
Seguiré afrontando esta situación con respeto, serenidad y confianza en que habrá un ámbito donde pueda ser escuchado y donde la verdad se determine mediante pruebas.
Pido respeto.
Pido prudencia.
Pido que se permita actuar a la Justicia.
Y, sobre todo, pido que detrás de cada publicación, cada comentario y cada acusación se recuerde que hay una persona, una familia y una historia de vida.


Juan Ángel Martínez