Jóvenes de Ramallo participaron en la rueda de reconocimiento por asesinato de Baez Sosa.
Los muchachos estaban de vacaciones en Villa Gesell cuando se produjo el lamentable episodio de Fernando Baez Sosa, el joven que fue brutalmente asesinado por una patota de jugadores de rugby oriundos de Zárate.
A los pocos días del crimen, Franco Claverol, Gregorio Vitali y Lucas Musante fueron requeridos por la justicia para participar de una rueda de reconocimiento. “Estaba con amigos en la peatonal, pasó la policía, nos pidió DNI y nos dijeron que los más altos, a mí y dos más, teníamos que subir al patrullero por una causa”, dijo Franco en RADIO META. “Nos subimos al auto sin saber mucho y en el camino nos fueron contando. Estaban buscando chicos que tengan características físicas parecidas a las de los rugbys y al otro chico que fue culpado (Ventura) para una rueda de reconocimiento, con motivo de llevar a un testigo que sí vio el asesinato”.
A Franco Claverol le tocó la rueda con Pablo Ventura, el muchacho que fue involucrado en el asesinato por los jugadores de rugby, pero que después fue liberado al comprobarse que en el momento de la golpiza estaba en Zárate y no había tenido nada que ver con lo sucedido. En la sala quedaron Pablo Ventura, Franco Claverol y otras dos personas que estaban en la misma situación que el joven de Ramallo. “Nos pusieron en una sala chica con un cartelito y número, llevaron al testigo que era un amigo del chico que mataron y tuvo que reconocer”, dijo Claverol.
Otros dos ramallenses, Lucas Musante y Gregorio Vitali, fueron con Franco al galpón donde pasaron cerca de siete horas antes de quedar desobligados por la justicia. Había otras cien personas. Lucas también intervino en una rueda de reconocimiento con uno de los jugadores de rugby imputados por la muerte de Baez Sosa; Vitali no fue requerido.
