El Juego de la Vida

José Aput: “Todo el mundo quiere que arranque el nuevo Destacamento, pero nadie se preguntó cómo está la situación económica de la institución”.

El presidente del Consejo Directivo del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ramallo hizo público los problemas económicos que atraviesan. La explicación llega justo para frenar la ansiedad que existe para que se ponga en funcionamiento el nuevo Destacamento de Bomberos de Ramallo.

“Estamos viendo cómo armar la matriz de costo para sostener el funcionamiento de esta nueva unidad operativa. Estamos en tratativas con el municipio y otros estamentos para ver como solventarlo.Todo el mundo quiere que arranque el nuevo destacamento, pero nadie se preguntó cómo está la situación económica de la institución”.
El directivo se refirió a la deuda que el municipio tenía con la institución, el dinero que se necesita para comprar la ropa y elementos de trabajo, y el daño económico que provocó no poder vender el bono contribución durante la pandemia.
“Veníamos de la gestión del intendente anterior donde prácticamente no colaboró en darnos lo que correspondía, en cuanto al porcentaje de Seguridad e Higiene de la Ordenanza, terminó la gestión debiendo 2 millones y pico de pesos. El intendente actual, durante 2020 nos recuperó y nos dio la deuda de 2018 y 2019; a enero y febrero de este año puso al día todo 2020 y enero y febrero de 2021”.
“No hemos recibido subsidios provinciales, sí nacionales. Pero, por ejemplo, nos corresponden 2 millones de pesos que en este momento nos alcanzó para comprar 5 equipos autónomos nada más”.
“Hoy vestir un bombero, sin ese equipo autónomo, solamente ropa, casco, bota y guante, sale 190 mil pesos. Un equipo de corte para rescate de un auto que chocó, vale 3.5 millones de pesos. Una manguera que va arriba del móvil sale 18 mil pesos, son 20 metros. El casco del bombero, 22 mil pesos”
“En situaciones normales teníamos el bono contribución que la sociedad de Ramallo siempre colaboró, constituye un 60 por ciento del financiamiento. Desde febrero de 2020 que no tenemos el bono contribución, estamos sosteniendo el Cuartel con el 60 por ciento menos de ingresos”.
“Nos agarró con la mudanza del cuartel viejo al nuevo, que fue un logro impresionante, una alegría máxima, pero nos agarra la pandemia, el cambio de casa, donde se modifica la estructura de costos, en el otro cuartel pagábamos $6000 de luz y el mes siguiente que arrancamos en el nuevo, 18 mil”.
“Por semana se gastan alrededor de 25, 30 mil pesos en combustibles, $60 mil de seguro por mes, $18 mil de luz, $5 mil de gas. Después, los gastos del día, reparar los vehículos…”
Aput contó que ante esta grave situación económica salieron a golpear puertas, pero en muchas no los recibieron. “Gracias a las previsiones de años anterior, veníamos haciendo algunas reservas o dejando margen por las dudas que falle el bono, nos tocó, hoy hace un año y pico que estamos funcionando con reservas. Hemos salido a tocar a todas las empresas del partido, en el Parque Comirsa más de 100 empresas, con notas, visitas… solamente 5 empresas han entendido la situación”.
También criticó al gobierno nacional por no priorizar a los bomberos en el Plan de Vacunación. “Hoy el Estado nacional no considera como esencial a los bomberos. Por la cual, no hay ningún calendario de vacunación para bomberos. Por un lado me decís que soy esencial porque me necesitas en la frontera de batalla y después cuando me tenés que dar algo no me lo das. Eso desmoraliza, es una situación ingrata que tira abajo a la gente”.
Explicó como trabajarían una vez que el destacamento se ponga en marcha. “El cuartel central es el rector de todo, el que está a cargo de administrar y llevar adelante el destacamento. Los destacamentos son unidades operativas más reducidas para cumplir la tarea hasta tanto llega el cuartel central. Si el siniestro es de dimensiones que el destacamento puede sostener, lo realiza. Si no,es el cuartel el que termina acudiendo; son unidades operativas más rápidas que quedan siempre supeditadas al cuartel central”.
Se abrió la inscripción para reclutar personal. “Ayer se hizo presente bastante gente, hay que esperar la próxima fecha.A esas personas las convocan para análisis físicos y psicológicos para determinar si están aptos para el desarrollo de la actividad, los que pasen esos exámenes comienzan el curso”, aclaró.
Aput cree que hay que ser prudentes porque muchos después abandonan.“Hay un curso en marcha que está pronto a finalizar, por la pandemia se hizo más largo. En el arranque había 120 inscriptos, al inicio de la cursada quedaron 90, y hoy quedaron cursando 12 personas.Para el destacamento son 3 que todavía no se sabe si terminan porque queda un tiempo más, dos meses más o menos.Para el nuevo destacamento tenemos solamente 6 personas, formados y equipados”.
Los motivos. “La pregunta más frecuente que suelen hacer, y eso lleva a que muchos dejen, es cuánto cobran, muchos piensan que van a tener un sueldo y no, esad honorem, es voluntario”. Además, “el tema de ser bombero lleva mucho tiempo, a veceslo laboral y familiar no te lo permite”.

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