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Giammaria cuestionó el proyecto para De Zabaleta y la intervención en Ruta 1001

La presidenta del bloque Hechos en Ramallo, Cecilia Giammaria, pasó este miércoles por Radio Meta y se refirió a dos cuestiones vinculadas con la circulación y la infraestructura vial del distrito: el proyecto para modificar el sentido de circulación de calle De Zabaleta y Silva en Villa Ramallo y la intervención realizada sobre la Ruta 1001, en el acceso a la localidad desde Ruta 51.

Sobre De Zabaleta, consideró que los problemas actuales de circulación muestran que De Zabaleta tiene características propias de una avenida y que debería ser tratada como tal. “Todo lo que circulamos por ahí, sabemos que es un despelote».

A partir de allí, planteó una serie de medidas que, a su criterio, deberían acompañar el funcionamiento de la calle como una avenida: doble sentido de circulación, doble línea amarilla, un eventual ensanche de la calzada, sectores de carga y descarga y control del estacionamiento.

También mencionó como posible punto conflictivo el cruce de De Zabaleta y Belgrano. “Quizás la esquina de Belgrano y De Zabaleta necesitaría un semáforo”, afirmó, y explicó que la configuración de las calles y los vehículos estacionados dificultan la visibilidad. “Entonces doble línea amarilla, tachas de seguridad, un semáforo, mínimamente uno, lograr controlar lo que es el estacionamiento, generar dársenas de carga y descarga”, enumeró.

Giammaria sostuvo además que la circulación debe analizarse junto con el resto de las arterias principales de Villa Ramallo y no como una cuestión aislada. «Todas las avenidas y todos los accesos, no solamente calle De Zabaleta”. En ese análisis incluyó a Jorge Newbery, Dusso, 1001, avenida San Martín y los accesos vinculados con la Ruta 51.

Durante la entrevista también fue consultada por la reciente intervención realizada sobre la Ruta 1001, desde la Ruta 51 hasta el acceso a Villa Ramallo. “Yo circulo por ahí, está mal diseñada geométricamente”, afirmó. Y explicó que, desde su perspectiva, una obra vial debe contemplar dos aspectos: “Una obra vial tiene la parte geométrica y la parte estructural”. Según su análisis, en la intervención “fallan las dos”.

Respecto del diseño geométrico, hizo referencia a las características de las curvas y contracurvas y a la necesidad de contemplar determinados anchos y peraltes. “En donde vos tenés curva y contracurva, los anchos de calzada tienen sobreanchos. Justamente con ángulos de peralte, por el giro. Si le mido el sobreancho y le mido el ángulo de peralte, de seguro que no lo tiene”, sostuvo.

También cuestionó el tratamiento de la base sobre la que se realizó la intervención. “Es de tierra, se colocó tierra sobre tierra, esto ya es estructural. Lo de abajo se trata con cal, cemento y escoria para después ponerle el suelo seleccionado arriba, que es la tosca, y compactarlo también mezclado con cal”.

Para que quede bien, “una intervención de esa lleva más de un mes. Lleva bastante tiempo para poder hacerla bien en lo que es el paquete estructural”, señaló.

La crítica fue especialmente dura al referirse al resultado de la obra. “Es nefasto. No cumple con las consideraciones geométricas que tiene que tener. O sea, está mal diseñado”, afirmó.