Franco Gatti: “Con el temor no se construye la sociedad ni la seguridad”
El profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Rosario, fue entrevistado este miércoles en RADIO META, donde dejó varias ideas muy interesantes para reflexionar sobre el accionar de las fuerzas policiales y la seguridad como construcción colectiva.
El disparador de la charla fue otra vez la aparición en las redes sociales de personas que denuncian casos de hostigamiento a jóvenes por parte de los agentes policiales en los controles que se llevan a cabo en la vía pública.
“Lo que hay que tener en claro es que cualquier detención es en sí misma una afectación a la libertad. ¿Cuáles son los motivos jurídicos que justificarían esa afectación a la libertad? La orden judicial y flagrancia, que es la comisión de un delito, detectar la comisión de un delito. Si no se dan esas circunstancias, hay un pequeño margen vinculado a la prevención del delito que podría utilizar la fuerza de seguridad; desde mi punto de vista con un rigor extremo porque hay una afectación a la libertad”, explicó Gatti.
Según la mirada del investigador, hay cuestiones en las prácticas policiales que obedecen a prejuicios sociales. “Tenemos naturalizado la práctica de la solicitud del DNI, pero no hay una obligación jurídica para hacerlo, uno lo hace para cumplir con el requerimiento de la autoridad, porque no tiene nada que ocultar, pero si no hay una orden judicial, que es lo que cristaliza un proceso o una investigación, el único motivo que justificaría la detención, es la sospecha del agente de seguridad, y esa sospecha está fundada en prejuicio o estereotipos, no hay motivo para que una persona pueda elegir detener a una persona y no a otra. Eso es lo que llamamos estigmatización”. Y agrega: “No es responsable el agente que sale a la calle, tiene que ver con una práctica que se reproduce, así como naturalizamos mostrar el documento también el propio agente la reproduce, no es contra la fuerza de seguridad en sí”.
Las consecuencias podrían trascender el amargo momento… “El hecho de que un representante del Estado ponga en cabeza de un joven ese hostigamiento, persecución, lo constituye al joven frente al resto, al futuro, es peligroso. Imaginémonos, pongámonos en la piel del joven hostigado por las fuerzas de seguridad pidiéndole DNI, parándolo en la vía pública, puede que además de la molestia personal, que lo ponga en un lugar de ser la representación de una peligrosidad, eso para un pueblo como el nuestro es preocupante”.
El joven de Ramallo participó de una pasantía en la Corte Interamericana de Derechos Humanos y da charlas sobre el tema a las fuerzas de seguridad de todo el país.
El horizonte… “Tiene que ver con generar conciencia desde la ciudadanía, por eso yo veo bien que se denuncie, que nos animemos todos, pero habría que pensar en generar instancias de diálogo para construir una idea de seguridad ciudadana o democrática que es un poco lo que se trabaja en el escenario internacional, la Comisión Interamericana tiene un informe del año 2002 que habla de seguridad ciudadana, de pensar las fuerzas de seguridad como parte integrante de la sociedad y por lo tanto la construcción de una diálogo con la ciudadanía. No en una expresión de supremacía fuerza o poder sobre el ciudadano. Hay un resabio de pensar fuerzas de seguridad en clave de supremacía y fuerza que tiene que ver con nuestra época más oscura, no es culpa de los agentes”.
Y en el cierre dejó una definición que lo explica todo: “Con el temor no se construye la sociedad, ni la seguridad”.

