El comerciante de Villa Ramallo fue engañado por un delincuente que se hizo pasar por vecino de la localidad, le compró un aire acondicionado, envió el comprobante de la transferencia, mandó un comisionista a retirarlo, pero el pago no se había acreditado.
Una persona se comunicó con el dueño de un comercio de Villa Ramallo con la intención de comprarle un aire acondicionado. La negociación se estableció a través de un intercambio de mensajes whatsapp. El maleante tenía en el perfil una foto de una conocida farmacia de la localidad.
Después de acordar el precio, a los tres días se volvió a contactar y le dijo que iba a pasar un comisionista a retirarlo porque tenía que enviarlo a Rosario. Le pasó por mensaje el comprobante de la transferencia de un conocido banco privado.
El camión pasó, retiró el artefacto y se dirigió a la dirección que le habían indicado. Cuando llegó, se lo recibieron en la calle.
Al dueño del negocio nunca se le acreditó el pago (evidentemente el comprobante era apócrifo). Habló con los dueños de la farmacia, pero ellos no fueron los que se contactaron para comprar el equipo. Llama al número desde donde se contactaron y no lo atienden. El comisionista tampoco cobró.
