Encefalomielitis en Ramallo: “El panorama no viene bien”

En menos de dos semanas, una treintena de casos pasaron o están en este momento bajo el cuidado de la veterinaria Jorgelina Avetta; la mayoría de ellos aparecieron en las últimas horas. Uno de los aspectos más preocupantes que presenta la enfermedad que afecta los caballos es que muchos de los más pequeños se están muriendo.

“Está complicado, cada vez hay más casos, muchos casos en potrillos de caballos jóvenes, que son los casos más complicados, más difíciles de llevar. El panorama no viene bien, no viene bien en el contagio, en la inseminación de la enfermedad”, dijo este viernes en radio Meta.

Hay que recordar que el tratamiento que se les hace es sintomático y evidentemente los animales más jóvenes son los que más indefensos están para enfrentar el virus. “En los potrillos evidentemente la lesión viral que se produce antes de que se empiecen a manifestar los síntomas es importante, en sistema nervioso, los daños son irreversibles y en 24 o 48 horas se mueren”, indicó.

Los daños que provoca son irreversibles. “Una de las complicaciones es la parálisis a nivel faringe. El animal se mantiene con vida, pero no puede comer o tomar agua, termina muriendo por inanición”. Otros casos. “Una lesión que produce una ceguera: va a comer, va a seguir andando, pero está ciego, ese es un daño irreversible que está generando también el virus”.

Jorgelina contó que seis potrillos que ella atendió murieron. “En potrillos de 10 o 15 días de vida, (provoca la) muerte directamente, porque no pueden mamar, no se pueden alimentar. El tema es la parálisis a nivel de la deglución y la incoordinación por la inestabilidad. No pueden ponerse de pie para ponerse a mamar de la madre, hay que alimentarlos de manera artificial, con sustituto, y si no está el propietario, no se alimentan, se mueren; y aunque esté el propietario, empiezan a convulsionar y se terminan muriendo”.

Si los animales son más grandes y se detectan rápido los síntomas, la evolución es distinta. “Hay caballos que se recuperan, cuatro días de medicación y se recuperaron, pero uno se preocupa por los que no se recuperan”. Y remarcó: “Lo más preocupante es cuando el animal no quiere comer o tomar agua, ahí ya está la lesión”.

La médica veterinaria sostuvo que probablemente hay mucha cantidad de casos que no se están denunciando; es importante que el tutor se informe y lo haga.

Las vacunas nacionales todavía se están esperando, y sobre las que vienen de otro país, advirtió: “Los que importan vacunas desde Brasil deben tener muchísimo cuidado con la cadena de frio”. Además, no está claro si Senasa las avala porque al hacerlas en los laboratorios habilitados de Argentina “nos aseguramos que tenga la cepa del virus que está en el país”.

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