El “Diablito” Uncos afronta el desafío más importante de su carrera
El boxeador ramallense Juan Cruz “Diablito” Uncos atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. El próximo 29 de agosto viajará a San Pablo, Brasil, para enfrentar al local Luan Medeiros en una pelea por el título latino de la AMB, en un escenario emblemático como el estadio Pacaembú.
Uncos, de 25 años, visitó este martes los estudios de Radio Meta acompañado por su entrenadora, Celina Buitre, y contó detalles de la preparación para un combate que significará además su primera experiencia peleando fuera del país. “Es una pelea muy importante para mi carrera”, reconoció el boxeador ramallense durante la entrevista.
El viaje está previsto para el 25 de agosto, cuatro días antes de la pelea. El combate será a 10 rounds y tendrá como rival a Luan Medeiros, un boxeador brasileño de 31 años, que se caracteriza por ser un peleador fuerte, ofensivo y con poder de nocaut.
La pelea tendrá como escenario el Pacaembu, uno de los estadios más tradicionales de San Pablo, donde se montará el ring para la velada. Para Uncos será una experiencia completamente nueva: no solamente será su primera pelea internacional, sino también la primera vez que saldrá del país. “Es la primera vez”, contó durante la entrevista. Y aunque reconoce la importancia del desafío, mantiene una tranquilidad particular a la hora de pensar en lo que sucederá arriba del ring.
De hecho, el propio Uncos admite que prefiere no mirar demasiado a sus rivales ni estudiar en profundidad los escenarios donde va a pelear. Su estrategia es concentrarse en su propia preparación y resolver las situaciones durante el combate. “Prefiero concentrarme yo en entrenarme y después resolverlo ahí”, explicó.
Su entrenadora, en cambio, sí analiza al rival junto al promotor y trabaja sobre diferentes planes de pelea para que Uncos tenga herramientas durante el combate.
Además, la pelea representará para Uncos un desafío desde lo físico, ya que deberá competir en una categoría superior a la que habitualmente lo hace. El ramallense suele combatir alrededor de los 57 kilos, mientras que en esta oportunidad lo hará en la categoría ligero, cuyo límite está por encima de los 61 kilos.
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la entrevista fue la manera en la que Uncos viene preparando una pelea de semejante importancia. Durante buena parte de su preparación entrenó en su propia casa, en Ramallo, utilizando los elementos que tenía disponibles. “Yo solamente salgo a correr, por ahí hago un poco de bolsa y manopleo con ella”, contó.
El boxeador reconoció que le hubiera gustado contar con más elementos para desarrollar la preparación física, como barras y discos, herramientas habituales en los gimnasios. Sin embargo, la situación comenzó a cambiar luego de que Nicolás Llano, propietario de un gimnasio en Ramallo, se comunicara con el equipo y le ofreciera utilizar sus instalaciones. “Le mando un saludo a Nico, muy agradecido por eso”, expresó Uncos.
El boxeador reconoció que desde que pasó al profesionalismo tomó mayor conciencia de la exigencia que implica dedicarse al deporte y comenzó a entrenarse con mayor intensidad. “Cuando ya pasé a profesional me di cuenta que era otra cosa, así que le metí más, cada vez más”, explicó. También admitió que todavía resulta difícil vivir exclusivamente del boxeo. “Si te dedicás, se puede, pero por ahí se complica. Todavía cuesta”, señaló.
El boxeador reconoció que en los días previos puede aparecer algo de nerviosismo, pero que una vez arriba del ring confía plenamente en su capacidad.
Incluso reconoce que todavía le resulta difícil creer que estará peleando por un título latinoamericano en un estadio como el Pacaembu, después de haberse preparado durante buena parte de su carrera en su propia casa. “Yo veo las bolsas, todos los elementos que ellos tienen para entrenar y yo entreno así, y como que no lo creo. ¿Cómo yo voy a estar peleando ahí, a ese nivel?”, expresó.
Junto a Uncos y su entrenadora Celina Buitre viajará también el entrenador y promotor Carlos González, de San Pedro, quien se encarga de conseguir las peleas y los guanteos. Además, está previsto que viajen familiares del boxeador, entre ellos su mamá, sus hermanas y su sobrino.
El próximo 25 de agosto comenzará el viaje hacia San Pablo. Cuatro días después llegará el momento esperado: el 29 de agosto, Juan Cruz “Diablito” Uncos subirá al ring del Pacaembu para afrontar una de las peleas más importantes de su carrera.
El desafío es enorme. El escenario también. Pero desde Ramallo, Uncos viajará con una certeza: la confianza en sí mismo será una de sus principales armas para buscar otro salto en su carrera profesional.


