Derrota con premio
Defensores cayó 2 a 1 con La Emilia en la revancha de la fase preliminar de la Copa Argentina, pero la goleada conseguida en el partido de ida le permitió avanzar hacia los 32° de final. Rodríguez de tiro libre adelantó al pañero, empató Coronel, y sobre el final Garabano le dio la victoria al visitante.
Fue un partido raro. Cuando el árbitro Santiago Ascenzi decretó el final, nadie se animó a festejar demasiado. En la ida, habían quedado expuestas las diferencias. No hace muchos días que el pañero comenzó a prepararse para este duelo y Defensores lo aprovechó para sentenciarlo con un 4 a 1 que dejó la llave prácticamente cerrada para la revancha.
Con esta prueba contundente llegaron a Villa Ramallo. La Emilia, sin perder la ilusión, pero con la certeza de que no estaba preparado para competir de igual a igual con el granate. Con la clasificación casi en el bolsillo, Defensores quería redondear una buena presentación ante su gente, que le permitiera además, llegar con la autoestima arriba al debut en el Federal A.
Estas condiciones previas provocaron que Defensores (el que estaba clasificando) asumiera riesgos yendo a buscar durante toda la noche el arco rival, y que La Emilia (el que se quedaba afuera), reconociendo su inferioridad, se refugiara en su campo y apostara a un error del granate para intentar comprometer algo la serie.
Sin embargo, y más allá de las intenciones, el equipo de “Pancho” Martínez no pudo cerrar una buena noche. Volvió a fallar en jugadas que deciden la suerte del partido y fue tibio a la hora de atacar. El apuro le jugó en contra, no supo regular la ansiedad y se equivocó mucho, erró pases, cuando el equipo atravesaba la mitad del campo y la jugada pedía paciencia y elaboración. Esto le impidió atacar con más gente, y a veces, por la ansiedad de recuperar rápido el balón, cometió infracciones que le dieron un respiro a su rival. La Emilia durante toda la noche se dedicó a esperar en su campo y el momento oportuno para sorprender con una salida rápida.
En el complemento, el equipo local estuvo menos ansioso, pero pocas veces encontró los caminos para crear jugadas de peligro sobre el arco visitante. La Emilia siguió esperando y en el final se llevó un premio impensado para un equipo que casi no atacó.
Defensores perdió y retrocedió un casillero con respecto al rendimiento mostrado en el encuentro de ida. La Emilia dio todo lo que su preparación previa le permitió. Difícilmente hubiera podido acercarse más en el marcador global de los dos juegos. Eso había quedado en evidencia en el partido de ida donde prácticamente se cocinó la clasificación.
Ser claro favorito a ganar un partido es un peso que hay que saber llevar para no sufrir. Pero a veces, las cosas pasan; aun cuando somos conscientes de que esto era posible.


