Defensores ganaba pero argentino oeste se fue de la cancha
Después de unos cuantos minutos donde el encuentro estuvo detenido por incidentes, el equipo visitante tomó la decisión de retirarse de la cancha aduciendo que su entrenador, César Cecchi, no estaba en condiciones de dirigir, por haber recibido un proyectil en su cabeza. Según Gabriel Locket, árbitro del partido, estaban dadas las garantías para continuar. Ganaba Defensores 2-0 con goles de Campiotti y Pittaluga. Resuelve el Tribunal de Discplina.
Cuesta hablar del juego después de tantas irregularidades, pero digamos que en el primer tiempo, el conjunto visitante jugó un poco mejor, sobre todo por el buen manejo de Latof. Después de un centro suyo Cialoni cabeceó solo arriba del travesaño; y algunos minutos más tarde, el buen volante zurdo del conjunto de Cecchi, remató de zurda apenas desviado. Argentino se mostraba más activo, ganaba el duelo en la mitad de la cancha y era peligroso con Latof que se movía con libertad buscando espacios para lastimar al fondo granate. A los 14, una media vuelta de Campiotti puso a Defensores cerca del primero. Llegando a los veinte, se produjo la primera situación rara de la tarde. Lockett, cansado ya de los reclamos del banco visitante, se acercó hasta el borde de la cancha y le indicó al personal policial que se tenían que ir algunos de los colaboradores del técnico visitante; puntualmente hacía mención a uno de ellos, que había insultado al árbitro asistente Víctor Aguirre. Después de algunos minutos de confusión, un asistente de Cecchi, le dijo a uno de los policías que se quede tranquilo, que él iba a controlar la situación. El partido continuó y Argentino reclamó penal en una acción donde Correa chocó a Roda y se cayó. A los 27, Defensores se puso en ventaja después de una muy buena jugada que tuvo paciencia y elaboración. Después de una sucesión de pases en el mediocampo, Bonanno se encontró con Pittaluga, éste desbordó por la izquierda y le dio el pase justo a Campiotti que, con una diagonal de afuera hacia adentro, se encontró con la pelota cerca del punto penal y definió con tranquilidad ante la salida de Saavedra para el 1-0. Un minuto más tarde, Boreán se quedó con el duelo ante Mario Díaz, después de un error en la salida que dejó al volante de Argentino cara a cara con el arquero granate.
En el segundo tiempo, Guerrini le puso un gran pase a Campiotti, pero el delantero definió a las manos de Saavedra y se perdió el segundo. El granate estaba mejor y un par de minutos más tarde, Pittaluga se lo perdió después de un buen pase de Bonanno. A los 14, Enzo Martínez tiro un buen centro de la izquierda, para un mejor anticipo de Pittaluga que dejó el marcador 2-0.
A los 16, el partido estaba detenido por una infracción en la mitad de la cancha. Guerrini recibió un manotazo de Mauro Jiménez e insólitamente Lockett los expulsó a los dos. A los 24, el asistente Lucas Barcalá, llamó al juez principal para indicarle de una situación entre Pittaluga y Tarragona. Lockett, nuevamente optó por expulsar a los dos jugadores. También echó a Lucas Salvatore, el preparador físico de Defensores, que estaba muy enojado por la decisión del juez, entendiendo que Pittaluga nada había hecho para recibir ese castigo. A todo esto, y mientras la gente del banco visitante poco hacía para tranquilizar la situación, un grupo de hinchas locales se arrimó hasta el tejido a la altura de la cabecera donde más cerca quedaban del banco visitante, y ahí empezó lo más insólito. Primero, César y Rodolfo Cecchi, técnico y ayudante de campo de Argentino, fueron hasta el lugar y se pusieron cara a cara con los hinchas granates. Posteriormente, César Cecchi retrocedió unos metros y se tiró en el campo de juego aduciendo que un proyectil le había impactado en la cabeza. Mientras tanto, su hermano Rodolfo fue nuevamente hacía otro sector donde estaba el resto de los hinchas de Defensores a increparlos. Gabriel Lockett se acercó hasta donde estaba César Cecchi y el técnico se levantó, lo corrió con un empujón, y se volvió a caer. El Dr. Despósito entró para asistir a Cecchi, pero otro colaborador de Argentino, no lo dejaba llegar; finalmente lo convencieron y pudo atenderlo. Mientras tanto, un futbolista de Argentino insultó a una agente de la policía con términos que dan vergüenza escribirlos… Después de varios minutos, la gente de Argentino tomó la decisión de irse de la cancha. A los pocos minutos llegó la ambulancia y se llevó a Cecchi al hospital. Para Lockett, la policía le daba las garantías para que el juego continúe. Decide el Tribunal de Diciplina.
Todo esto ocurrió esta tarde en un partido de fútbol. Para reflexionar.


