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Debate por la Ley de Etiquetado Frontal: “Derogarla sería un paso hacia atrás”, advirtió la nutricionista Carolina Abud

La posibilidad de derogar la Ley de Etiquetado Frontal volvió a instalar el debate sobre la alimentación y la salud pública en la Argentina. La iniciativa ingresó la semana pasada al Congreso y lleva la firma de los diputados nacionales Daiana Fernández Molero (Pro) y Alejandro Bongiovanni (La Libertad Avanza).

Los legisladores sostienen que el sistema actual genera distorsión de la información para los consumidores, ya que el exceso de nutrientes críticos se calcula en proporción a las calorías totales y no por valores absolutos. Además, remarcan que cerca del 85% de los productos terminaron teniendo al menos un sello, lo que, según argumentan, le quita impacto a la advertencia. Y que la normativa encarece los costos al productor y traba las exportaciones porque es incompatible con el Mercosur. Por esa razón, “nuestra propuesta es la derogación. Volver atrás con la norma. Y que los organismos técnicos establezcan criterios razonables y homologables con los países del Mercosur respecto de la información nutricional”, expresó Bongiovanni al diario La Nación..

En diálogo con Radio Meta, la nutricionista Carolina Abud se mostró crítica ante la propuesta de derogación y sostuvo que eliminar la normativa “sería dar un paso hacia atrás respecto de lo que se logró hasta ahora”.

“La ley es parte de la salud pública y promociona una mejor alimentación. Hoy cualquier persona va al supermercado y puede identificar rápidamente qué nutrientes críticos tiene un producto gracias a los octógonos. Antes había que leer la letra chica de los envases y no todos sabían interpretar esa información”, explicó.

Abud remarcó que uno de los principales objetivos de la ley fue simplificar el acceso a la información nutricional. “Cuando una persona ve muchos octógonos ya entiende inconscientemente que no es un alimento tan saludable”, señaló.

La nutricionista también destacó el rol de la norma en la protección de las infancias. Recordó que la ley prohíbe que productos con sellos sean promocionados con figuras reconocidas, deportistas o personajes infantiles.

“Antes veíamos gaseosas o snacks con imágenes de futbolistas famosos. Un niño no quería solamente comer el producto, quería el envase que tenía a Messi, por ejemplo. La ley apunta justamente a evitar ese estímulo sobre los chicos”, afirmó.

Además, indicó que la normativa establece restricciones para la venta de productos con octógonos dentro de los establecimientos educativos, aunque reconoció que ese aspecto “no se venía cumpliendo”.

Abud sostuvo que la discusión debe centrarse en la salud pública y recordó que Argentina presenta altos índices de sobrepeso y obesidad infantil. “La obesidad, la diabetes o la hipertensión son enfermedades que pueden prevenirse con buenas políticas públicas y buenos hábitos”, expresó.

Respecto de los argumentos planteados por los impulsores de la derogación, explicó que gran parte del reclamo proviene de la industria alimenticia, que cuestiona los costos de adaptar los envases y las diferencias existentes entre la legislación argentina y las normas del Mercosur.

Cuestionó que muchas empresas no hayan reformulado sus productos para reducir los excesos de sodio, grasas o azúcares. “El espíritu de la ley era que la industria cambiara la composición de los alimentos y ofreciera productos más saludables. Algunos lo hicieron y otros buscaron maneras de esquivar la normativa”, indicó.

En ese sentido, mencionó el caso de algunas barritas de cereal que comenzaron a comercializarse como “suplementos” para evitar quedar alcanzadas por el etiquetado frontal.

Finalmente, aseguró que en el consultorio observa que muchas personas comenzaron a prestar más atención a lo que compran. “La gente sigue diciendo ‘esto no lo compré porque tiene muchos sellos’. Eso demuestra que la ley sí genera impacto y ayuda a visibilizar lo que estamos consumiendo”, concluyó.