¡de pie!
FEDERAL A – Por Leo Terzi. Cuando el partido ya era parte del pasado, el público se paró y aplaudió para despedir a los dueños de la mejor campaña de la historia futbolística granate. A los creadores de los 28 puntos (9 victorias y 1 empate en 13 juegos), que increíblemente no alcanzaron para conseguir el primer ascenso a la B Nacional. A los que acababan de contruir una prometedora actuación para derrotar 2 a 1 a San Martín de Tucumán y llegar a la novena victoria consecutiva en el Salomón Boeseldín.
El partido tuvo una jugada clave. Fue en el cierre del primer tiempo, cuando “Riki” Blanco recibió un empujón dentro del área y Javier Fernández transformó el penal en gol. Fue la bisagra que acomodó el juego a favor del local, porque en esa acción Defensores consiguió el empate, y además el “Santo” se quedó con diez por la expulsión de Albornoz.
Antes, el tucumano fue un rival duro en defensa, que se puso en ventaja en la primera acción clara de riesgo sobre el arco de Herrera. Defensores apostó a un juego directo. Blanco fue el más desequilibrante de todos durante toda la tarde. El hizo amonestar y expulsar a dos jugadores y fabricó varias jugadas de ataque y hasta convirtió el gol de la victoria. Pero en el primer tiempo, a pesar de sus arranques y que se atacaba con mucha gente, las jugadas no terminaban bien.
El complemento fue distinto. El empate entonó al local e inhibió al visitante. Gabriel Gómez mandó al goleador Lessman al terreno de juego y el Colorado se hizo notar con “corajeadas” que hicieron levantar al buen marco de público que se hizo presente en la tarde del martes. Defensores estaba suelto, confiado, Ceballos desequilibraba por derecha, Blanco seguía encendido y Caro ponía el equilibrio y marcaba los tiempos. San Martín no podía salir y además ya no era un equipo firme en defensa. El gol estaba al caer. Se percibía que, en cuanto Defensores lograra conectar tres pases seguidos, la oportunidad iba a aparecer. Y así fue. El desnivel lo puso Blanco, el mejor futbolista de la tarde, con una fina definición ante la salida de Martínez Gullotta. Después la ventaja pudo ser ampliada, pero se falló en la definición y el resultado quedó corto. El equipo nunca retrocedió y por eso el triunfo nunca entró en zona de riesgo. En esa onda transcurrió casi todo el segundo tiempo, hasta que Sebastián Mastrángelo decretó el final del partido.
El triunfo de Talleres no le permitió a Defensores dirimir el primer ascenso en un partido desempate, pero había que ganar para terminar de la mejor manera posible. Había que ganar y en lo posible seguir mejorando futbolísticamente para encarar la próxima etapa con la mejor cara posible. Y en ese sentido, hoy todos podrán dormir tranquilos. Porque el saldo de los dos últimos juegos, deja a un equipo muy recuperado, amigo de la pelota, que se ve firme en la defensa que Mignaco, Mondino y Zules supieron construir, habiendo sido testigos hoy de la mejor versión de Riki Blanco, con la confirmación de Caro como volante central, con los goles de Fernández (hizo tres en los últimos dos partidos), con un Lessman pleno, que por las dudas tiene detrás a un Tonarelli que estuvo a tono; y con otros valores positivos que el cuerpo técnico habrá sabido apreciar, para que se pueda pensar y sentir, que Defensores está de pie, y tiene sobrados argumentos para seguir dando pelea y creyendo que el sueño pueda ser realidad.
Foto: Fútbol granate.


