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Crisis en Arrebeef: “El frigorífico le vendía aproximadamente entre el 60 y el 70% de su producción a China”

La caída de las exportaciones y la suspensión temporal de las compras de China generaron un fuerte impacto en la actividad del frigorífico de Pérez Millán, que redujo considerablemente su nivel de faena y dejó en situación de cesantía a unos 400 trabajadores contratados.

Así lo explicó este martes en Radio Meta Cristian Cardozo, integrante del Sindicato de la Carne, quien remarcó que la situación actual excede las habituales fluctuaciones que atraviesa la actividad frigorífica durante algunos meses del año.

“Siempre está bueno decir que el trabajo del frigorífico lamentablemente es un rubro ambivalente, que sube y baja dependiendo de la estacionalidad, disponibilidad de hacienda, precios del mercado internacional”, explicó Cardozo. Sin embargo, aclaró: “Este caso ahora es un caso particular, no es una baja por estación o por precios internacionales o por cuestiones de disponibilidad de hacienda. Es una cuestión un poquito más compleja”.

Según señaló, la principal causa está vinculada con la suspensión de las compras por parte de China. “La principal causa es la suspensión de China para el frigorífico de Pérez Millán de no comprar por ahora. Está suspendido, no por siempre, pero por ahora está suspendido”, sostuvo.

Cardozo explicó la dimensión que tiene la pérdida temporal de ese mercado para la planta de Pérez Millán. “El frigorífico le vendía aproximadamente entre el 60 y el 70% de su producción a China”, indicó. Y graficó el impacto: “Es el cliente que te compra el 60 o 70% te deja de comprar de un día para otro”.

Ante esa situación, la empresa comenzó a derivar parte de la producción que anteriormente tenía como destino China hacia Estados Unidos, lo que permitió inicialmente amortiguar el impacto sobre el empleo.

Sin embargo, posteriormente Estados Unidos impuso un arancel del 20% a las carnes provenientes de distintos países, entre ellos Argentina, lo que, según explicó el dirigente sindical, volvió poco viable ese mercado.

“Entonces no tenés China, no tenés Estados Unidos. Eso produjo que el personal contratado a Arrebeef quedara cesante; no despedido, pero quedó cesante a la espera de que haya una solución”, señaló Cardozo.

La caída de los mercados también tuvo un impacto directo sobre el nivel de faena de la planta. “Trabajando bien, el frigorífico tiene una producción de 1.500 cabezas de ganado diarias y ahora está en 700 animales”, detalló.

La situación, además, no es estable y puede modificarse día a día. Como ejemplo, Cardozo contó que durante la semana pasada se faenaron alrededor de 700 animales durante lunes, martes, miércoles y jueves, mientras que el viernes directamente no hubo faena. “Entonces imaginate la gravedad”, resumió.

Más allá de los trabajadores que quedaron cesantes, Cardozo puso el foco en las consecuencias que la reducción de la actividad tiene sobre toda la economía de Pérez Millán. “400 personas menos, 400 fondos de trabajo menos que hay en el pueblo”, sostuvo. Según su estimación, esto representa entre 600 y 800 millones de pesos mensuales que dejan de circular dentro de la localidad. “Esto en el pueblo por supuesto que se nota muchísimo”, afirmó.

El dirigente mencionó el impacto en distintos sectores: comercios, panaderías, servicios y pequeños trabajadores que dependen indirectamente del movimiento generado por el frigorífico. “Todas esas cuestiones se han terminado, obviamente que nadie construye, que nadie gasta, y el que puede no lo hace porque está guardando un manguito”, describió.

A pesar del complejo escenario, existe una posibilidad de recuperación si China vuelve a comprar carne al frigorífico. “China compra nuevamente y mañana estamos trabajando con normalidad, o sea, 400 personas ingresan”, aseguró.

Según explicó, ya se enviaron a China distintos documentos y procedimientos vinculados con los requerimientos sanitarios solicitados. “China ha pedido al frigorífico un manual de procedimientos y un montón de cuestiones que tienen que ver con lo sanitario. Arrebeef cumple con eso, ya lo tienen ellos, se lo han mandado en español, traducido a chino, inglés, todos los elementos para que estas negociaciones lleguen a buen punto y China vuelva a comprar”, señaló.

De todos modos, evitó poner una fecha para el eventual regreso de las exportaciones. “Yo no quiero ser irresponsable y decir una fecha, porque no la tengo”, aclaró.

Cardozo explicó que las negociaciones no dependen directamente del frigorífico, sino que involucran distintos niveles diplomáticos y sanitarios: “Esto lo maneja a nivel embajador, cónsul, ministros, Senasa, Senasa de Argentina con Senasa de China”.

Por eso, remarcó que uno de los principales problemas para los trabajadores es la incertidumbre. “Lo que nos mata a nosotros es la incertidumbre”, expresó. “Puede ser mañana, puede ser dentro de meses, no lo sabemos. Entonces la situación se vuelve aún más compleja y aumenta la angustia entre las familias afectadas”.