El Juego de la Vida

Conociendo a Ariana Urriaga

“No hay camino de la felicidad, la felicidad es el caminar”

Diez equipos, una liga femenina de fútbol y una arquera que incursiona en el deporte desde que tiene uso de razón.
Llegó el 2022, y sin dudas ya extrañaba escribir mi columna de sociales, y espero que ustedes el leerla.
En esta primera nota del año quiero presentarles a “LA DIBU” ramallense, (aunque le da vergüenza que así le digan) la arquera del Club Náutico y Pescadores de Ramallo, que nos cuenta sobre su pasado, su presente y su futuro… o al menos lo que espera de él.
Ariana Urriaga conoció lo que es un deporte a corta edad, aunque siempre tuvo como objetivo el seguir probando diferentes disciplinas a ver si encontraba eso… eso que ni ella sabía lo que era. Como dirían nuestras abuelas: ´un culo inquieto´. Pasó por el hockey, el básquet, gimnasia artística, natación, rugby y fútbol. Este último es el que le demanda gran cantidad de horas en su actualidad. Entrena para ponerse a punto, ya que la semana que viene retomara el torneo 21/22. Torneo de ida y vuelta, en el cual después de enfrentarse con cada equipo dos veces, los seis mejores jugarán una eliminatoria, mientras que el resto, y los que se van eliminando de esos seis mejores, continuarán en la liguilla hasta que de la eliminatoria salga el campeón. ¡Huy! Ya me cansé de solo contarlo, ¡no quiero imaginar a las jugadoras!

Es un torneo largo para el cual no solo hay que vender rifas, pensar en pagar la cuota social, la cuota deportiva, el alquiler de la cancha, el viaje cuando son visitantes o los árbitros cuando son locales, más el seguro que le pide la liga, (siempre teniendo el acompañamiento del club), sino también, hay que prepararse en lo físico…
Dinero, tiempo, esfuerzo, dedicación y sin dudas amor por el deporte. Ariana más allá de traer los genes de sus progenitores en cuanto a deporte se trata, le pone esa cuota que solo ella tiene… Sé que es pretencioso que en un pequeño fragmento lo pueda explicar, pero hace tiempo encontré la definición de deporte canónica en la disciplina, habla de la ardua búsqueda por la excelencia a través de la superación de desafíos de tipo físico… Tal vez ahí esté la explicación, cuando mencioné lo de “culo inquieto”, conociendo al personaje, no creo que se trate de una simple coincidencia. Tiene 19 años, de mañana trabaja en una pinturería, de tarde sus horas las pasa en un taller, entre polvillo, autos, lijas, pintura y masilla.
Si buscamos el nombre de una persona multifacética, el de Ariana Urriaga aparecerá. Sentimentalmente la encontramos acompañada, con una mirada achinada y una sonrisa que pareciera nerviosa habla de Nico, expresión de una novata que acaba de conocer el amor, como si los dos años de relación no fueran nada, vaticinando que será más que duradera. Como la mayoría de los adolescentes, Ariana y su novio quieren emigrar… una ciudadanía alemana, un casamiento no tan lejano, y un país europeo, son hoy por hoy sus planes.
En cuanto deporte se trata, a ella le gustaría retomar rugby, rogando que se repita esa posibilidad que tuvo en su momento de integrar el Seleccionado de la Unión de Rosario. Cuando habla de este deporte se le ponen los ojos como cuando habla de su novio, seguramente no es un amor idéntico, pero un amor al fin.
Nuestro personaje de hoy no busca el camino de la felicidad, sino que toma a la felicidad y al placer como su camino. Hoy su familia, su novio, el deporte que practica, los pasos que da y el sueño de su futuro es el camino correcto.
Por: María Gancio.

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