No fue un domingo cualquiera para la vecina localidad del partido de Pergamino. Un intento de usurpación de la estación de trenes donde vive una pareja con sus hijos, terminó con el dueño de casa y el usurpador esposados y en la comisaría, el delegado y un policía acusados de amenazas y los vecinos convulsionados.
Según el relato de un testigo que habló con radio Meta, todo comenzó después del mediodía cuando un hombre y su pareja ingresaron al predio de la estación del ferrocarril por la fuerza, rompiendo dos puertas, apropiándose de una vivienda que habitan desde hace más de diez años con permiso una pareja con sus hijos.
En ese momento, los dueños de casa se encontraban enfrente almorzando con un familiar. Cuando se enteraron de lo que estaba ocurriendo, se cruzaron y se armó el lio. Según el mismo testigo, hubo discusiones acaloradas, forcejeos, pero no llegaron a los golpes. Otra versión sostiene que sí se pegaron. Los separaron, pero la policía del pueblo reclamó que vinieran refuerzos desde Pérez Millán para intentar poner orden en el lugar.
Varios efectivos de la vecina localidad llegaron en una patrulla al lugar del enfrentamiento y se dispusieron a aprehender a los involucrados en el conflicto. El testigo que habló con nuestro medio, indicó que al usurpador lo ubicaron en el asiento trasero del vehículo; y al dueño de casa, esposado en la caja de la camioneta. Esto habría enardecido a los vecinos que se habían acercado hasta el lugar de los hechos.
La persona que habló con Meta, contó que se generó una especie de mini pueblada en la comisaría, que a esa altura del día se habían sumado más integrantes de la fuerza policial y patrulleros. Los vecinos pedían que le saquen las esposas al dueño de casa hasta que se aclarara la situación. En un primer momento, la policía habría propuesto liberar a ambos en Pergamino, pero la gente no estuvo de acuerdo; después a los dos en La Violeta, y también se negaron; por último, propusieron dejar en libertad al dueño de casa en su pueblo y al usurpador en Pergamino; moción que recibió el visto bueno de los presentes.
La versión policial sostiene una desafortunada intervención del delegado municipal, quien “habría ingresado al destacamento dando patadas a la puerta, pidiendo la liberación de uno de los aprehendidos por una supuesta orden de fiscalía. Lo peor habría llegado cuando el encargado del sector habría intentado explicarle lo que había pasado, recibiendo aparentemente una amenaza de muerte muy contundente y con detalles”, consigna el medio casospoliciales.net.
El vecino que habló con radio Meta, aseguró que un policía fue el que amenazó a vecinos y negó que el delegado haya amenazado de muerte.
