Con la frente alta
Defensores no pudo con Juventud Antoniana, igualó 0 a 0 y se quedó afuera del torneo. El equipo de Villa Ramallo lo buscó todo el tiempo, pero el visitante se defendió bien y se quedó con el pase a las semifinales.
Nada que reprocharse. Hicieron lo que el momento les pedía, mostraron personalidad, fueron a buscar la victoria y no se dio. Se podrá decir que les faltó claridad en los últimos metros, pero cuántos la tienen en este tipo de instancias y ante un rival que se defiende en su campo.
El partido fue cerrado, disputado y casi sin oportunidades sobre los arcos. Juventud Antoniana no quiso arriesgar nada de lo conseguido en Salta. El 2 a 1 a favor del partido de ida, le sirvió de excusa para no proponer demasiado, más allá del destacadísimo papel del “Ratón” Ibañez en el primer tiempo. A Defensores le llevó algunos minutos despojarse de los nervios, pero después de los diez, se acomodó y lo emparejó. No le resultaba fácil llevar peligro sobre el arco de Lencina, pero tampoco sufría en el propio. Después de las imprecisiones del comienzo, el granate lo neutralizó, pero no lo pudo incomodar. La única clara la tuvo Mantia, pero su remate salió muy cerca del caño izquierdo de un indefenso Lencina. Algún chispazo de Walter De Souza en el comienzo y no mucho más. Coronel perdía el duelo con Romero, Fernández jugaba lejos del área rival, Torrent estaba más preocupado por defender que por atacar y Tonarelli tampoco tenía suficiente peso como para preocupar a la defensa rival.
El complemento fue distinto. A Juventud Antoniana le empezó a pesar el partido. Ibañez no inquietaba como en el primer tiempo y Balvorín tampoco aparecía. La pelota volvía rápido sobre el campo salteño. A los volantes les costaba salir, la cancha estaba pesada, y al conjunto visitante, el viaje, el barro y los años, empezaban a pasarle factura. Defensores, impulsado por la necesidad de conseguir el gol que lo lleve a semifinales y entusiasmado por ver que su rival ya no peleaba como en el primer tiempo, anticipaba con Zules y Mignaco y trataba de lastimar por los costados. Coronel no estaba en su tarde, De Souza también perdía seguido, pero Torrent subía con más decisión y complicaba. Todos corrían para recuperar rápido la pelota. Los volantes la movían de un lado al otro buscando los espacios, pero los espacios no aparecían. El campo pesado por la lluvia no ayudaba a que el traslado fuera más rápido y fluido. Defensores contó con varios tiros de esquina, pero casi siempre ganaron los visitantes. El tiempo pasaba y la posibilidad de acertar en un pase que deje a un jugador de cara al gol, parecía cercana. A los 27, lo tuvo Coronel, después de un centro de Fernández, pero cabeceo débil. El salteño jugaba cada vez más cerca de su arco, pero sin dar tregua. Cada pelota la defendían como la última. Defensores insistió hasta el final pero no pudo doblegar la rigurosidad y la concentración que los de Juan José López mostraron para cuidar la ventaja.
El final dejó tristeza. Estas definiciones tienen, para el perdedor, siempre ese final. Nadie se prepara para perder, por eso el golpe es más duro. Pero además, Defensores no estuvo lejos de conseguir el objetivo y eso da más bronca. Porque más allá de los rendimientos individuales, el equipo nunca se escondió y mostró una gran personalidad para asumir el rol protagónico del partido. Las circunstancias le exigían ser quien lleve la carga del juego, y en ese aspecto, no fallaron. Pudo ganar o perder en los duelos individuales, pero nunca dejó de intentarlo. Cuando la tristeza le de paso a la reflexión, quedará la tranquilidad de haber estado la altura de lo que estaba en juego.
No es fácil, llamándote Defensores, jugar en esta categoría, clasificar con los mejores, recoger el reconocimiento de tus pares, pelear por el ascenso y tener la madurez suficiente para, en un partido que define quien sigue y quien se queda afuera, poner en apuros a un equipo grande del interior, que tiene jugadores experimentados, de reconocida jerarquía, con un presupuesto superior, que se puede dar el lujo de tener a un técnico que dirigió a River y ser televisado en directo para toda la provincia. No es fácil, lleva tiempo, se sube de a poco, torneo tras torneo. Hoy, no pudo en el resultado, pero sí en el juego. Hoy, puso en apuros a uno de los equipos más importantes del interior del país. Hoy, hay bronca y tristeza, pero Defensores ha dado un paso más hacia la necesaria maduración que debe conseguir un equipo, llamándose Defensores, para conseguir cosas importantes en categorías importantes.
Formaciones:
Defensores: Centeno; Zules, Ameli, Mignaco; Torrent (Nieva), Saucedo, Fernández, Mantia (Caro); De Souza (Bonetto), Tonarelli, Coronel.
Juventud Antoniana: Lencina; Romero, Cárdenas, Herrera, Gorostegui; Monje, Montero, Gimenez (Campos), Allende (Assennato); Ibañez (Villa), Balvorín.
Otros resultados de 4° de final:
San Martín 1 (clasificó)
Sp. Belgrano: 2
Unión Aconquija: 3 (clasificó)
Ferro de Pico: 3
Libertad: 2 (clasificó)
Alvarado: 2
Semifinales: (el miércoles 8 se juegan los partidos de ida)
Juventud Antoniana vs. Unión Aconquija
Libertad vs. San Martín


