Con alegría e ilusión, los gastronómicos volvieron a trabajar en Ramallo
El viernes 19 el municipio autorizó la actividad gastronómica en el distrito de Ramallo, y a pesar de la cercanía con el fin de semana, hubo un par de locales que decidieron abrir.
El clásico “Lo de Cacho” fue uno de los restaurantes que recibió comensales. “Contentos porque empezamos a trabajar, fueron 90 días durísimos, así y todo los clientes se acercaron, vieron como estaba todo, los protocolos, los medidas sanitarias, es una manera de que se acerquen y vayan agarrando confianza. Es como arrancar de nuevo, tenemos que acostumbrarnos a vivir por un largo tiempo con esta pandemia, la vida no va a hacer lo de antes, hay que tomar medidas antes de salir, pero es una forma de trabajar”, dijo Marcelo Mariño, uno de sus dueños, en RADIO META.
Solamente trabajaron con turnos, cada mesa ocupada podía tener un máximo de cuatro personas; a excepción de aquellas donde hubiera un vínculo familiar que se permitían hasta ocho. La distancia entre mesas ocupadas era de cuatro metros; esto redujo la capacidad del local a un 30 por ciento.
A pesar de las restricciones, lo importante fue que después de tres meses pudieron volver a trabajar. “Fundamentalmente hace bien a la salud mental, quedarte en casa sin poder trabajar es todo un problema, no solo para nosotros los dueños, también para los chicos que trabajan”, concluyó Marcelo.
El otro local gastronómico que abrió sus puertas el fin de semana fue Pachakys. El titular de la firma, Joaquín Florenzano, dijo: “Espero que esto vaya de menos a más, no fue tan malo, hubo un montón de repunte con el delivery, metimos algunas mesas, siendo que todo fue muy pronto, había muchísima gente que no sabía, pero la verdad bien, hay que darle tiempo para que la gente se anime”.

