“Campeando”: una noche de relatos, música y memoria que emocionó a Pérez Millán

El Museo y Biblioteca El Inventario del Perro Azul fue escenario de un encuentro cargado de historias, tradiciones y recuerdos del pago. Entre mates, empanadas, canciones y objetos históricos, vecinos de distintas generaciones compartieron relatos que rescatan la identidad rural y mantienen viva la memoria de la comunidad.

Informe enviado por el Museo y Biblioteca El Inventario del Perro Azul:

La nochecita de “Campeando, relatos y costumbres del pago”, fue un encuentro que no solo superó objetivos, sino que dejó sentada la importancia del valor de lo simple para rescatar la historia y poner las emociones a flor de piel.

A unos días de la realización de “Campeando”, las voces siguen replicando la alegría vivida.

Desde las 20:00 hs. del día sábado 28, se abrieron las puertas del Museo y Biblioteca El Inventario del Perro Azul, para recibir visitantes que poblaron de emociones y saberes el edificio de la calle San Martin de Pérez Millán.

Como parte de un comienzo ameno se presentó la propuesta al público presente y entre ronda de mates y  recetas caseras ( cómo “los palitos de Inés”), las palabras y los objetos dialogaron entre pasado y presente.

Desde la virtualidad llegaban testimonios y palabras alentadoras que enmarcaban la noche.

Hubo momentos de risa, de alguna lágrima de las mamás más jóvenes que tras escuchar los nombres de personas, personajes y poblados que ya no existen relatados por los adultos y adultos mayores, sintieron y expresaron que su trabajo diario para que sus hijos conozcan la tierra que habitan, no es en vano. Resaltaron la importancia del Museo, los Archivos y la Biblioteca con sus acciones dinámicas y constantes, esperando con ansias las próximas actividades y talleres mencionados desde la organización.

Una foto y una narración dispararon un espontáneo homenaje al vecino Juan Carlos Piselli, figura silenciosa y fundamental de la vida deportiva de la comunidad y particularmente, del Club San Martin. Una imagen cuidadosamente exhibida llevó al sr. Darío Paoloni, gerente de la Cooperativa Agropecuaria de La Violeta presente con su familia, a relatar una emotiva historia que culminó con un sentido aplauso.

Fue de la mano de Héctor “Pocholo” Bolobanich que se recreó una escena de la cosecha de antaño con piezas históricas, así como la denominación de la tropilla de la familia  “la Bellaca” y su cómico significado, mientras Enio, su sobrino organizador de la próxima jineteada local, acercaba botas y espuelas que ya son parte del acervo del Museo. Un viejo caldero de 25 gal de su hermano Edison, gran colaborador y amigo, engalanaba relatos.

Llegaron las canciones de la mano de Ofelia y Margarita, respaldados por los volantes y partituras originales de la actividad social y cultural de la época, como un programa teatral y musical, cedido por Oscar “Cacho” Garcia hace tiempo, entre otros bocetos, como los de Nino Bruno.

Con mucha frescura se recordó la clásica elección de La Reina del Campo, un evento que se daba lugar en el marco de Asambleas anuales y que derivaban en resaltar no solo la belleza sino la fuerza, el empuje y la labor de las mujeres rurales.

Fue una cápsula especial de la jornada, con Stella, Olguita, Chicha, Rosita, Noemí, Marcela y más, presentes tanto en la sala como en registros, anécdotas e investigación.

Al compás de las empanadas, los sabores de campo inundaban “la pulpería” con mención a las carneadas, la unión de peones, de familias y las tradiciones.

Se presentaron nuevas piezas ingresadas y el correspondiente agradecimiento

Desde la organización además, se agradeció en forma constante el aporte de tanto legado oral y físico de las personas que forjaron con muchos otros la vida del pago.

Mucoop, vecina del inmueble, facilitó voluntariamente, insumos para la elaboración de las empanadas  cuya venta fue total, proporcionando un recurso para el sostén de este espacio plural e independiente.

Espacio  que permite ser un punto de diálogo comunitario y que tal cual se planteó para esta ocasión, sería abierto, sin micrófono y que mantuviese la esencia de lo íntimo.

El Inventario del Perro Azul, un nodo de pasado, presente y futuro para toda la comunidad, desde la comunidad.

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