Belgrano pudo ganarle a la historia y se consagro campeon
Por primera vez, el histórico club de San Nicolás se quedó con el título de la Liga Nicoleña de Fútbol, al vencer 2 a 0 a Regatas en la final disputada esta tarde en el Prado Español. Los goles fueron convertidos por Heinzmann y Doblores.
Una vez tenía que ser. Así como Chile ganó por primera vez la Copa América en 2015 y Portugal hizo lo mismo con la Eurocopa este año, también Belgrano de San Nicolás pudo salir campeón por primera vez en su historia.
El conjunto dirigido por Rogelio Nardoni, se dio el gusto de que la fiesta sea completa y derrotó en la final a su eterno rival en su propio campo.
El gol rápido convertido por Heinzmann a los 4 del primer tiempo, le hizo más sencillo el trámite. Después de la ventaja, Regatas llevó siempre el peso del partido, pero chocó contra un rival que se defendió muy bien y prácticamente no lo dejó llegar con peligro sobre el arco de Etchemendi. La única clara la tuvo Varas en la última jugada del período, pero su remate mordido salió a un costado del arco.
Otra vez Belgrano golpeó rápido en el complemento. Cabral habilitó a Olsen, Ronchetti salió lejos a cortar y tardo en volver, Doblores aprovechó y puso el 2 a 0. Iban 6 minutos y el equipo visitante estiraba la ventaja. Regatas estuvo cerca de descontar en dos oportunidades, pero después se desinfló. Perdió el buen manejo en la mitad de la cancha y aunque el “Tano” Barbieri había mandado a la cancha al goleador Velando y después al atacante Ramón Vera, Belgrano pudo haber convertido el tercero en un remate que en buena posición pifió Cabral y en un cabezazo de Heinzmann que pasó cerca. Belgrano supo jugar con la desesperación de su rival, lo espero sereno, y sobre el costado izquierdo, con Pontieri, Taborda y Cabral, lo atacó hasta el final del partido. La última media hora, contra lo que se podría pensar en este tipo de situaciones, fue el momento más cómodo para el conjunto visitante. Regatas había perdido volumen de juego, Gorriz no tenía la injerencia del primer tiempo y Belgrano encontró espacios que le permitieron seguir atacando y prácticamente no pasar sustos hasta el final del juego. Incluso, pudo haber convertido algún gol más.
La victoria se explica por los goles rápidos en los comienzos de los dos tiempos y por el peso que tuvo en el desarrollo del juego, la templanza de los experimentados Sadauskas, Alfeirán y Pontieri.
La victoria también se explica por el gran partido de Leandro Cabral, una pesadilla para la defensa local y por cierta responsabilidad que tuvo en los dos goles el arquero Ronchetti; sobre todo en el segundo.
Excelente arbitraje de Daniel Asenjo y muy buen comportamiento de los futbolistas que jugaron el partido como se juegan las finales, pero siempre colaborando con el juez para que el juego no se desnaturalice.
En el final, cuando los jugadores de Belgrano festejaban, y mientras ensayaban una especie de vuelta olímpica, algunos hinchas de Regatas se metieron al campo de juego provocando la intervención de la policía. También se metieron algunos de Belgrano, y después de algunos piedrazos y gases arrojados por los efectivos de la Gendarmería, todos “reflexionaron” y volvieron a sus tribunas.
Regatas: Ronchetti; Ferrari, Rodríguez, Ardanza, Casas (Mazzeo); Fornillo (Velando), Velo (Vera), Gorriz; Hernández, Varas, Callegari. DT: Sergio Barbieri.
Belgrano: Etchemendi; Doblores, Sadauskas, Heinzmann, Taborda; Reynoso, Alfeirán (Bergés), Cena; Rodríguez (Pontieri); Olsen (Fanaro), Cabral. DT: Rogelio Nardoni.


