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Bajo de los Olivos: “Primero entender el territorio y después sobre eso proyectar”

Damián Voglino, director del Museo de Ciencias Naturales de San Nicolás, participó de una reunión convocada por el Municipio de Ramallo, en el marco del proyecto del Paseo de los Olivos, de la que también formaron parte vecinos y los arquitectos de Servigalo, empresa responsable de la iniciativa.

En diálogo con Radio Meta, Voglino explicó que el encuentro permitió conocer algunos aspectos de la propuesta y plantear inquietudes vinculadas al patrimonio del lugar. “Hicieron una presentación y escuchamos atentamente de qué se trataba la propuesta, la idea era justamente canalizar dudas, así que fue interesante el intercambio”, señaló.

El especialista aclaró que su participación tuvo inicialmente el objetivo de conocer el proyecto. “Fui a escuchar a ver de qué se trataba, no conocía detalles de la propuesta”, explicó. Según indicó, durante la reunión se mostró “un mapa del área con la intervención de los distintos sectores y en qué había consistido el estudio previo”.

Voglino remarcó que el sector donde se proyecta el Paseo de los Olivos posee un valor que excede lo paisajístico. “Es una zona que tiene valor ambiental desde el punto de vista natural y también cultural, es una zona de interés patrimonial”, afirmó.

Uno de los aspectos destacados durante el encuentro fue la necesidad de incorporar al proyecto el conocimiento existente sobre el humedal, la vegetación y particularmente el bosque nativo presente sobre la barranca. “Estaban enterados los arquitectos del valor del humedal, de la vegetación y bosque nativo de Barranca”, explicó Voglino.

En ese sentido, señaló que sobre la corona de la barranca existe un bosque nativo que actualmente se encuentra degradado, pero que conserva posibilidades de recuperación. “Si bien está degradado, los sustratos conservan condiciones que permitirían recuperar el bosque”.

El especialista también destacó el valor histórico de esos ambientes y explicó que el objetivo del intercambio fue poner en común conocimientos vinculados con aspectos paleontológicos y geológicos.

“La idea fue poder intercambiar conocimientos sobre los aspectos paleontológicos y geológicos del sitio”, indicó. Y agregó: “Creo que esa es la novedad y por eso quedamos en encontrarnos en otra instancia para justamente informarnos de la situación”.

Al ser consultado sobre qué debería hacerse para preservar el patrimonio paleontológico y geológico ante cualquier intervención, Voglino puso el foco en la planificación previa. “Básicamente primero la zonificación, entender cuáles son los lugares más sensibles, más importantes y a partir de ahí adaptar el proyecto”, explicó.

El director del Museo de Ciencias Naturales de San Nicolás planteó además una mirada diferente respecto de cómo deberían desarrollarse este tipo de emprendimientos. “Generalmente en los proyectos de toda la región, es bastante común que primero se diseñe un proyecto y después se intente adaptarlo a un territorio”, sostuvo. Frente a eso, propuso “realizar el camino inverso”.

“Primero entender el territorio, el potencial que tiene ese territorio, y después sobre eso proyectar”, remarcó.

Para Voglino, esta mirada resulta especialmente importante en Ramallo debido a la riqueza natural y patrimonial que posee el distrito y que, según consideró, todavía es poco conocida por la comunidad.

El especialista explicó que una de las principales riquezas del Paseo de los Olivos está vinculada con su cercanía al casco urbano y con la posibilidad de acceder fácilmente a ambientes naturales y a sitios de importancia científica. “Uno de los valores más importantes es el hecho de tener un espacio así frente al casco urbano de Ramallo que permite acercarnos fácilmente a acceder, y estar en contacto con estas riquezas. Pocas localidades tienen esta ventaja”, señaló.

Voglino destacó además investigaciones realizadas en la zona que permitieron establecer una antigüedad superior al millón de años para determinados estratos de la barranca. “Para que tengas una idea, en la base de la barranca hicimos dataciones combinando técnicas isotópicas que nos dieron un millón de años, un poco más de un millón de años de antigüedad”, explicó.

Según describió, las barrancas permiten observar diferentes capas que representan distintos momentos de la historia natural de la región. “Todo lo que nosotros vemos como una pared en la barranca son paquetes de sedimentos, así como un hojaldre de capas que se fueron depositando a medida que fue pasando el tiempo, donde están representados distintos eventos de la historia de nuestra región”, detalló.

Voglino también recordó investigaciones realizadas antes de los rellenos efectuados en determinados sectores del área donde se desarrollará el proyecto. “Nosotros ya realizábamos investigaciones antes del relleno, cuando el bajío todavía no había sido intervenido”, contó.

Según explicó, en la base de la barranca y en sectores cercanos se encontraron sitios de relevancia paleontológica. “Encontramos yacimientos muy interesantes, como un yacimiento de insectos fósiles. Son raros los yacimientos de insectos, acá justamente hay uno y ha sido estudiado, hay una tesis doctoral que inclusive trabajó sobre el tema”, señaló.

También mencionó el hallazgo de restos de animales prehistóricos con una antigüedad aproximada de medio millón de años. . “Estamos hablando de animales extintos que vivieron hace medio millón de años de antigüedad”, indicó.

Entre los materiales recuperados existe incluso un ejemplar que actualmente se encuentra en el Museo de La Plata. “se destaca un esqueleto casi completo de un gran cánido hipercarnívoro, conservado actualmente en el Museo de La Plata. Se trata del ejemplar más completo conocido.”, afirmó.

Voglino sintetizó la riqueza de los hallazgos encontrados en un espacio relativamente reducido: “Hay restos de animales grandes y pequeños, del tamaño de elefantes al tamaño de hormigas, todo eso concentrado en un pedacito de barranca”.

Sin embargo, advirtió que buena parte de los sitios estudiados fueron posteriormente cubiertos. “Gran parte de esos sitios, que nosotros estudiamos, están tapados ahora. El sitio ya ha sufrido impacto previo, y parte del proyecto entiendo que va a estar instalado sobre esos rellenos”, explicó.

A pesar de ello, consideró positivo que se haya generado un espacio de diálogo entre quienes impulsan el proyecto y especialistas. “Este intercambio me parece saludable porque cuando se piensa un proyecto sobre un territorio, no alcanza con poner en discusión solamente la propuesta arquitectónica, sino también hay que incorporar los valores identitarios y patrimoniales”, sostuvo.

Durante la reunión también surgió otro aspecto de relevancia para el patrimonio natural de Ramallo: la posibilidad de avanzar con una ordenanza destinada a proteger las barrancas del partido.

“También de la reunión surgió algo muy interesante, el avance sobre una ordenanza para proteger las barrancas del partido”, contó Voglino.

El especialista explicó que desde hace años se intenta poner en conocimiento de las distintas gestiones municipales el valor que tienen estos ambientes.

“Nos parece que Ramallo tiene una singularidad, algo que no tienen otras localidades y que nos diferencia y nos puede enriquecer en distintos aspectos”, afirmó.

En ese sentido, consideró que la protección y puesta en valor del patrimonio también podría tener impacto turístico y económico. “Poner en valor el potencial paleontológico, arqueológico, ecológico puede abrir oportunidades educativas, turísticas y económicas. Ramallo tiene mucho de eso y todavía es prácticamente desconocido”, aseguró.

Voglino recordó además que en 2008 se presentó ante el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) una propuesta para incorporar las Barrancas del Paraná como sitio de interés geológico.

Según explicó, el organismo identificó 72 sitios de alto potencial geológico en el país por su valor científico, educativo, cultural y paisajístico. Entre ellos figuran lugares emblemáticos como el Aconcagua, las Cataratas del Iguazú, la Sierra del Tandil, los glaciares, el Bosque Petrificado, la Caverna de las Brujas y Campo del Cielo.

“Nosotros propusimos las Barrancas del Paraná y fueron incluidas”, señaló.

Dentro de ese trabajo, explicó que el Paseo de los Olivos fue incorporado como una muestra representativa de las barrancas. “Nosotros armamos una justificación y una publicación e incorporamos al Paseo de los Olivos como una muestra representativa de las barrancas, porque ahí esa memoria de la Tierra se puede leer directamente en el territorio”, explicó.

Voglino consideró que Ramallo cuenta con condiciones para desarrollar una propuesta turística vinculada con su patrimonio natural, geológico, paleontológico y cultural.

“Pensamos que Ramallo, en este corredor de localidades litorales, es una de las más interesantes en cuanto a esta riqueza”, afirmó.

El especialista señaló que existe respaldo científico para esa afirmación. “Esto que te comento está respaldado por publicaciones científicas y por distintos proyectos de investigación, algunos ya terminados y otros que continúan vigentes.”, explicó.

Además, señaló que se identificaron al menos 20 sitios dentro del partido que reúnen distintas características de interés. “Nosotros identificamos al menos 20 sitios o puntos que Ramallo tiene”, sostuvo, mencionando lugares que combinan singularidad paisajística, sitios históricos, yacimientos arqueológicos y restos paleontológicos.

A partir de ese patrimonio, consideró que el distrito podría desarrollar una propuesta turística diferenciada. “Podemos mostrar a la región cómo desarrollar un turismo alternativo de calidad”, afirmó.

Para Voglino, las barrancas constituyen uno de los elementos más importantes dentro de ese patrimonio. “Sí, porque Ramallo tiene barrancas expuestas y otros donde las barrancas conservan bosques nativos en extraordinario desarrollo”. Incluso señaló que algunos de esos espacios fueron propuestos como reservas provinciales.

El valor de las barrancas, además, trasciende las investigaciones actuales. Voglino recordó que científicos de otros países ya estudiaban la zona desde hace décadas. “Investigadores del siglo pasado visitaron Ramallo y nosotros estuvimos revisando sus colecciones en Suiza y Dinamarca, donde conservan materiales paleontológicos de acá. Hay incluso esqueletos muy completos de animales fósiles procedentes de Ramallo”, contó.

Y resumió esa presencia histórica de la investigación científica en una frase: “Uno ve los topónimos en las etiquetas: Sánchez, Tonelero, Ramallo, Arroyo Ramallo… nuestros lugares aparecen en los grandes museos de Europa”.

Finalmente, Voglino destacó que cualquier proyecto de estas características necesita contar con el acompañamiento de la comunidad. “Estos proyectos funcionan cuando la población se entusiasma, los valora y los hace propios”, afirmó.

En ese sentido, puso como ejemplo al Puerto Ramallo y señaló que los propios vecinos suelen identificar aquellos lugares que consideran valiosos para su comunidad. “Nosotros identificamos, o la población misma identifica, lugares que son valiosos, emblemáticos y significativos para la comunidad, por su historia, por lo que representan y no solamente por lo material, sino también por lo intangible”, explicó.

Según señaló, esos espacios pueden contener leyendas, mitos, historias y relatos que forman parte de la memoria colectiva. “Si nosotros los identificamos y llegamos a valorar, podemos generar espacios de encuentro, proyectos e incluso oportunidades de inversión”, sostuvo.

Para Voglino, la clave está en desarrollar propuestas que aprovechen las características propias de cada territorio. “Sobre todo “la oportunidad está en que el proyecto no transforme a Ramallo en algo parecido a otros lugares, sino que aproveche aquello que sólo Ramallo puede ofrecer. Ahí es donde un proyecto deja de ser simplemente atractivo y pasa a tener identidad”.