Alejandro Del Casale: “Uno sigue con la esperanza de que el gigante se levante”
Alejandro del Casale fue el empleado que más tiempo pasó en el Howard Johnson de Ramallo que la semana pasada anunció el cierre definitivo de sus puertas.
Este lunes, en una entrevista con RADIO META, reflexionó sobre esta decisión de la franquicia, los comienzos y el final de esta historia que duró 13 años.
A continuación, algunas frases de la nota.
La noticia del cierre: “Uno empezó a verlo o sentirlo más fuerte dentro del comentario que estaba dando vueltas adentro del hotel, tres, cuatro días antes de que sucediera; nos toma por sorpresa por el hecho de que en todos los momentos difíciles que tuvo el hotel, los propietarios, la familia Bonelli, siempre hicieron lo imposible para sostenerlo, basado y pensado puntualmente en las familias que había ahí, el capital humano. Uno seguía con la esperanza de que pudieran seguir sosteniéndolo”.
Los dueños: “Muchos chicos y chicas, empleados, estuvieron mucho tiempo, con personas muy dadas, todos los días estaban en el hotel, la comunicación había iba más allá de lo estrictamente laboral. Siempre estaban arriba de las necesidades de los empleados, desde lo más banal como puede ser el cambio de un auto… ¿problemas de salud?, olvídate que estaban al pie del cañón”.
El desenlace y la esperanza: “Después de Semana Santa y hasta las vacaciones de invierno para nosotros es temporada baja, después vienen algunos eventos, ves movimiento de gente, te hablo de los tiempos finales, pero este verano que pasó fue terrible, en los trece años jamás vi que al personal se lo pudiera licenciar en diciembre, enero, febrero, que es temporada altísima, y este verano pasó”.
“Yo no diría que lo mató (el coronavirus), diría que lo dejo knock out, porque uno sigue con la esperanza de que cuando esto pase tal vez el gigante se levante, no lo sé, pero te diría que muerto no está, semejante estructura y conociendo quien está detrás, muerto no está. No sé si con los mismo propietarios o con otros”.
“Hay que esperar que pase este momento, todos sabemos que el tema hotelería va a ser de lo último que se va a reponer, hay que tener un poco de paciencia, pero cuando pase, no te puedo decir qué va a pasar, pero algo va a pasar”.
El mejor momento: “En los comienzos fue el mejor momento, por cómo se trabaja, se planificada, donde a cada jefe de sector se le pedían opiniones, había reuniones. Había una planificación de trabajo que era distinta. Hubo un quiebre en su momento, fueron 5, 6, 7 años cuando se fue la gerenta (Daniela Vatti) siguiendo su camino, ahí no fue lo mismo, ese toque especial no estaba más, como que el timón empezó a tener un juego, vos lo movías para un lado, para el otro, pero el barco derechito no iba nunca”
¿Es plaza Ramallo para el Howard Johnson?: “Yo era de los que pensaba: ‘qué hace semejante hotel acá’, cuando empezó a venir el turista, a ver la tranquilidad de Ramallo, lo que Ramallo tiene que uno no valora, teníamos huéspedes que se habían hecho clientes fijos, más de uno compro casa acá. Sobre todo el turismo con Capital y el Conurbano que era la mayor parte de los huéspedes. Sin duda que Ramallo es un lugar con un altísimo potencial turístico y el hotel lo demostró”.
Grandes momentos:“Los tres que más revolucionaron fueron Moria Casán con todas su chicas, te podes imaginar que no son chicas que uno ve a diario y la presencia de ella; después Tarico con su equipo y sus cosas; y la tercera fue cuando estuvieron los humoristas cordobeses, Chiqui Abecacis y sus compañeros… Han pasado arriba de cien artistas, deportistas, periodistas”.
“Ramallo pierde algo muy grande con la ida del hotel, más allá de las personas que se quedan sin trabajo, ojalá que despierte rápido y vuelva otra vez a ponerse de pie”.

