Alejandro Ballester: “La sustancia más importante que tiene la política y la democracia es la confianza pública”

El exintendente participó de una actividad organizada por el Instituto Secundario de Ramallo sobre los 40 años que se cumplieron desde el regreso del sistema democrático. Participaron también Rafael Romá, Roberto Filpo, Ariel Santalla y Mauro Poletti.

“Un acto maravilloso, con la participación de los chicos, organizado por el Instituto con su directora Marisa Santia”, indicó y valoró la representación de los alumnos. “Fue maravillosa, estuvo a cargo Valeria Cejas. Los que estábamos allí, que nos llevamos muy bien entre nosotros, coincidimos en que habíamos visto algo muy emocionante”.

Ballester reflexionó en radio Meta sobre los 40 años desde el regreso de la democracia, con sus aciertos, asuntos pendientes y cambios. “Balito (Romá) recordaba que el día que se realizaron las elecciones (30 de octubre de 1983), festejaron el peronismo en un sector de la plaza, y por la avenida Mitre festejaba el radicalismo la obtención de la presidencia”. Y que “en el Concejo Deliberante había una armonía, había  cuatro posiciones políticas definidas, muy diferentes, pero una colaboración… Balito iba a La Plata con el jefe del bloque de la oposición”, recordó.

El estado de insatisfacción con el orden democrático. “En el orden nacional, la situación de la democracia se ha deteriorado mucho, no hay un proyecto claro de salida”, señaló.

La falta de acuerdos que nos permitan avanzar. “Grieta va a haber siempre, lo que hay siempre también es una síntesis. La grieta, en términos del Materialismo Dialéctico, son dos posiciones opuestas, pero de esas dos siempre hay una síntesis, que tiene un poco de una y de otra, y sirve para avanzar en la historia; acá parece que estamos estancados”.

Las causas. “La salud de la democracia se ha ido deteriorando en la medida en que los números de la economía de la Argentina se han ido deteriorando. En la medida que aumentó la desocupación que tuvo que ser cubierta con subsidios del Estado, en la medida que aumentó la desvalorización de la moneda, y en la medida que la Argentina, por ahí por razones no forzadas, se ubicó en una esfera de los poderes del mundo que, para mí, no es democrática. La Argentina en la esfera de los Brics, donde hay una mayoría de naciones que no son democráticas y son autoritarias y en casos, como el de Rusia, son agresivas e imperialistas, yo creo que estamos mal ubicados. Esto ha dado como resultado un mayor deterioro de la situación económica. Si comparás la situación económica de los primeros años del Gobierno  de Alfonsín, que también terminó con problemas serios de inflación, y la de hoy, en términos generales, ha habido una decadencia”, analizó.

El camino. “La Argentina tiene que seguir manteniendo un sistema republicano, con libertad de prensa, con respeto al poder Judicial, Legislativo y Ejecutivo. La Argentina tiene que seguir el camino que marco la Constitución Alberdiana. Lo otro implica un deterioro cada vez más importante del bien más preciado que tiene el hombre, que es la libertad”.

El concepto fenómeno para describir en términos políticos la figura de Javier Milei. “El fenómeno es una percepción de la vista, del oído o el gusto o lo que fuera de un hecho que tiene un núcleo que es desconocido. El fenómeno es lo que vemos. La explosión de un rayo, de un trueno, el gusto de algo que es raro pero no sabemos exactamente lo que es. Los que saben de estos temas te dicen: ‘una cosa es el fenómeno, lo que aparenta; y otra cosa es el nóumeno, el alma de las cosas, lo que las cosas son en realidad. Javier Milei es un fenómeno, es la reacción de un montón de gente ante hechos que no les gustan, ante una situación que les desagrada y ante una decadencia que es muy visible”.

A diferencia de Milei, hizo una fuerte defensa del rol del Estado en la organización de la sociedad. “El Estado no es una creación del marxismo, es una creación de los liberales, de las personas que han visto en el Estado la entidad que pueda estar por encima de los poderes de todos los animales de la selva juntos para organizar la vida de las personas, particularmente de los más débiles; esta es la concepción de Hobbes en el Leviathan”.

Aclaró: “Que vos manejes el Estado mal, es otra cosa. Si el director del hospital escucha una mañana que el chofer de la ambulancia, ebrio, mató a una persona en la calle con la ambulancia, esto no quiere decir que la ambulancia sea un mal en sí mismo, la ambulancia sirve para trasladar gente”.

Las características. “No tiene que ser ni grande, ni chiquito, no tiene que intervenir en todo, pero tiene sí una serie de cosas que ejecutar. La democracia, y particularmente la democracia liberal de nuestra Constitución, no del liberalismo económico, tiene como fin la solidaridad humana”. No debe estar solo. “Ahora, esta es una concepción que se materializa a través de la libertad, yo no creo que se pueda imponer por ley, una guadaña o con una motosierra el bienestar de las personas. Todos los países, aun los más liberales, tienen un núcleo de miseria, gente pobre, gente en la calle, inmigración, vida perfecta no hay en ningún lado, todos tienen algún problema”.

“En todos lados el Estado tiene un rol fundamental. Milei protesta contra el intervencionismo del Estado, pero en Estados Unidos, que es un país de ideología liberal, el Estado viene interviniendo desde la gran crisis del ‘29, viene interviniendo en la economía a través del incentivo al trabajo,  la producción, se subsidian cosas…”  

“Gracias al Estado hemos estado todos yendo a la escuela, mi generación se educó en la escuela pública, fuimos a la secundaria sin pagar nada, fuimos a la universidad, los que pudimos ir, yo me fui pronto por vago, no porque faltara. El Estado sostiene la policía, los hospitales públicos. En un lugar como Miami, alagado por mucha gente por los trabajos que hay, por los sueldos, no te vayas a enfermar porque no tenés donde caer, y esto pasa en Inglaterra, un lugar donde se ha criticado mucho el sistema de salud también”.

El desafío de la dirigencia política. “Sin Estado o con un Estado ausente, no vamos  a llegar a ningún lado. El Estado tiene que tener el tamaño justo, tiene que ser eficaz, y las personas que administran el Estado tienen que dar el ejemplo. Porque la sustancia más importante que tiene la política y la democracia es la confianza pública y lo que está faltando en este momento en la Argentina es la confianza pública. Por eso yo espero que, tanto Sergio Massa o Milei, garanticen en la Argentina una lucha a fondo contra la corrupción, porque la mala praxis administrativa del Estado tiene que ver con la corrupción; es decir, la mala praxis del Estado viene a tapar muchas veces los enormes agujeros que tiene la justicia y que tiene la política para autolimpiarse, para eliminar a los corruptos, ahí esta la clave de nuestra decadencia”.

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