“Patio en Movimiento”: el proyecto de la Escuela 23 que fue elegido en Decisión Niñez
Los estudiantes de 6.º año de la Escuela Primaria N.º 23 “Ángel Traverso” de Villa Ramallo llegaron a la última instancia del programa provincial Decisión Niñez y fueron elegidos para hacer realidad su proyecto “Patio en Movimiento”, una iniciativa que busca transformar el patio de la institución en un espacio más inclusivo, divertido y pensado para todos.
La propuesta fue presentada por los alumnos Camilo Trolli, Helena Speziale, Tiziano Ramírez, Olivia Salvatierra y Dana Demetrio, bajo la coordinación de la vicedirectora Noelia Córdoba, y representa a los 422 estudiantes que forman parte de la comunidad educativa.
El proyecto nació a partir de una idea que surgió de escuchar las voces y los deseos de los chicos y chicas de toda la escuela: construir un patio inclusivo, donde cada estudiante pueda jugar, disfrutar, encontrarse y sentirse parte.

El programa provincial Decisión Niñez invita a chicos y chicas de entre 8 y 17 años a pensar y presentar proyectos destinados a transformar algún espacio de su comunidad, como una escuela, un club, una plaza u otro lugar que consideren importante.
En este caso, los estudiantes de la Escuela 23 decidieron poner la mirada en un lugar que comparten todos los días: el patio escolar.
Primero presentaron su propuesta en la Asamblea Municipal, donde fueron seleccionados para avanzar a la instancia zonal. Allí volvieron a presentar el proyecto y recibieron la noticia de que habían sido elegidos.
Así nació “Patio en Movimiento”, una iniciativa que contempla la incorporación de juegos pintados en el piso, rayuelas, circuitos de movimiento y diferentes propuestas para disfrutar durante los recreos.

También incluye paneles sensoriales, pensados para que todos puedan participar y explorar a través de los sentidos, además de la creación de nuevos espacios verdes que permitan acercar la naturaleza a la escuela.
Para los estudiantes, mejorar el patio no significa solamente embellecer el espacio. La propuesta busca generar un lugar donde todos puedan jugar, compartir, hacer amigos y sentirse parte, promoviendo también valores como la convivencia, el respeto, la cooperación y la construcción de vínculos.
Los propios chicos destacan que los recreos también educan, porque en esos momentos aprenden a convivir, compartir, respetar y trabajar junto a otros.
Ahora, después de todo el recorrido realizado, la comunidad educativa espera la llegada del subsidio correspondiente al proyecto, que permitirá comenzar a transformar la propuesta en una realidad.

