22 de Febrero de 2018


OPINION
7 de Agosto de 2016
LA ILUSION DE TODA UNA GENERACION
Esta noche a partir de las 22:30 horas, la Selección Argentina de Básquet, comenzará su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro enfrentando a Nigeria, rival con el que compitió en dos amistosos de preparación, consiguiendo una victoria y una derrota.
Posiblemente sea la última cita olímpica de los sobrevivientes de la llamada “Generación Dorada”; posiblemente sea la última vez que Ginobili, Scola, Nocioni y Delfino, compartan un mismo plantel; y posiblemente sea la última oportunidad de conseguir una medalla en muchos años para el basquetbol argentino. Pero de lo que tenemos que estar seguros es que esta selección dejará la vida por subirse nuevamente a un podio en JJ.OO., con la humildad y el compañerismo como bandera, con grandes figuras como las anteriormente mencionadas de la Generación Dorada, con dos bases que son los líderes del futuro como Campazzo y Laprovittola, y con una serie de jóvenes que sueñan con la gloria.
No será una parada fácil la que tendrá Argentina en el básquet olímpico, pero la ilusión de estar entre los cuatro mejores y competir por una medalla, sea del color que sea, es enorme. Y este equipo nos vuelve a entusiasmar, aún más cuando el nivel que muestran en los amistosos y frente a rivales extremadamente duros, es altamente positivo, ganando 5 de 8 partidos de preparación; derrotando a potencias como Lituania, Croacia, Serbia y Francia, o mostrando un buen juego ante Australia y Estados Unidos, a pesar de haber perdido esos encuentros.
Nos ilusionan y entusiasman con la posibilidad de conseguir una presea; porque Ginobili, Scola, Nocioni y Delfino, ya saben lo que es ganar en un Juego Olímpico; porque Campazzo y Laprovittola, con sus respectivos estilos, demuestran que no se achican ante nada y que pueden llevar las riendas del equipo; porque hay un buen juego de pases o en transición rápida de defensa a ataque, según lo pida la jugada; porque hay variedad en los puntos en ofensiva y no se centra en uno o dos jugadores; y porque todos se sacrifican a la hora de defender, desde los NBA hasta los chicos de la Liga Nacional. Todos se ponen el overol y trabajan por un bien común, por un mismo sueño, la obtención de un título.
Los norteamericanos son los grandes favoritos y parece que nadie podría oponérseles en su camino hacia la medalla dorada; España es el otro gran candidato a quedarse con un lugar del podio, un escalón por debajo de EE.UU. pero uno por encima del resto de los países en cuanto a nivel. Después no hay ningún seleccionado que asuste, Argentina está en condiciones de ganarle a cualquiera, sea Brasil, Serbia, Lituania, Francia, China, etc.; dependerá también un poco de la suerte en los cruces y de cómo se levanten el día de los partidos.
Pero la ilusión y el deseo de todos los argentinos es fundamentalmente que la Generación Dorada pueda cerrar su ciclo de gloria con una presea más.