22 de Febrero de 2018


OPINION
2 de Setiembre de 2015
YO CAMBIO, TU CAMBIAS, EL NO CAMBIA

Las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias ya son pasado, se avecinan las elecciones generales de octubre y uno de los latiguillos más vistos, leídos y escuchados en cada previa eleccionaria tiene que ver con “la necesidad de un cambio”, que postulan los rivales de los oficialismos gobernantes. Todas las fuerzas políticas opositoras, de todas las regiones y de variadas ideologías piden, exigen y promueven el cambio; no sólo eso, cada una de ellas, a su manera, se asumen y proyectan como las únicas iluminadas en condiciones de llevarlo a cabo.
Así, la continuidad del modelo kirchnerista bajo la batuta de Daniel Scioli se ve amenazada por el supuesto “cambio” que encarnarían Mauricio Macri y sus aliados radicales, Sergio Massa o Margarita Stolbizer. Digo supuesto porque el propio Macri se apresuró a aclarar, en momentos de zozobras políticas, que sus diferencias con el FPV no eran tantas ni cuantas; queda en usted creerle…o silbarle.
Esta introducción tiene como finalidad llegar a lo que nos interesa un poco más a los ramallenses, que tiene que ver precisamente con la alianza PRO-UCR y sus rivales en las próximas elecciones. Aquí, vaya novedad, la situación es inversa a la del orden nacional, por lo que los postulantes del cambio son “los otros”. Si usted quiere le concedemos cierta coherencia a la línea Stolbizer-Dentone y Massa-Domenech, ambas opciones pregonan cambios a granel: es obvio, no gobiernan. Los que realmente quieren cambiar, de una vez por todas, y alinearse al gobierno provincial y nacional, son los Polettiboys, recuperando heridos de la interna y tratando de sumar indecisos y opositores varios.
Entre tantas paradojas que ofrece la política llegamos a una crucial, que puede definir la elección “para un lado”: los votos inequívocamente opositores del PRO, jugarán a manos de Santalla? (recordar que compartirán candidatos en la lista); cuántos realmente “ajenos” necesita el actual intendente para no pasar sobresaltos en el recuento final?; aquellos votos PRO que no acompañen, adonde irán? Puede o debe un votante PRO ramallense apoyar al FPV? Se lavarán las manos e irán con Dentone y/o Domenech? Lo sabremos en octubre.
Por otro lado, y quedará para una nueva nota, es real que la gente anhela un cambio? Están convencidos los candidatos y sus asesores que la ciudadanía lo pide a gritos? Las urnas, en los últimos años, no muestran otra cosa? La gran cantidad de corte de boletas no demuestra lo contrario?
Quizá la mayor paradoja la tengamos justamente nosotros los ramallenses: el actual intendente, que va por otra reelección y pide que acompañen su continuidad, encabeza la lista de… “CAMBIEMOS”. En fin…